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texto inédito

la llamada del porvenir

  Hemos acudido a la llamada del porvenir pero en la caverna platónica no había nadie y los que quedaban, no deseaban ser liberados. Salgamos de las pantallas que nos alienan y conjeturemos de nuevo sobre la ilusión aunque seamos pocos, otros se sumarán más tarde tendremos que hacerlo solo con palabras con la lengua olvidada de nuestros ancestros con todo aquello que perdimos porque aún crece en la aurora la esperanza como pájaro alzado al viento y fruto indeciso del lenguaje. El punto nunca final, río que alimentamos con nuestros propios cuerpos, se convierte en coma, con todo lo ínfimo-extraordinario que podría poblar de nuevo el mundo. Hemos de fecundar con jirones de música el cielo, hacer de él un collage surrealista. Esa es nuestra misión. Es la dignidad de enumerar —quizás los que escribimos hagamos solo eso— pero sin escalas ni jerarquías porque la poeta mira con el mismo amor a las lombrices y a los cometas   ***   De la grieta placentera de la madre surgió la dimensión telúrica del cielo; un fluir tenue entre el reflejo tibio y su muerte. Veo crecer simbolitos de ternura para abrevar animalillos de agua. Los polluelos quieren caminar ya fuera del cascarón —lo comprendo— pero ¿qué hacemos con lo masculino y lo femenino, con todas nuestras ilustres categorías del discurso? Parece que nuestra última carta no llegó a destinatario. Algo del amor también ha de perderse. En el horizonte, sin embargo, se vislumbra el placer indecible de una mujer flor sin luto/tea ardiente tímida baliza para los barcos errantes. Eso era entonces la reencarnación: mirar con piedad la presa caída en las manos de las muchachas primerizas administrar con cuidado la comida y el vértigo en el alhelí de los montes azules no creer en obligaciones ni consejos mientras un crepúsculo enamorado guía de vuelta a los pastores del pueblo. Esta noche las estrellas no nos piden hermenéutica, solo estar despiertos. ¿Cuántas veces más, amor, habremos de ser salvados por el fuego?   Poemas del futuro libro Intentar la luz, de Joaquín García La hora del vermut, abril de 2026

obras de arte en imagen destacada de Lisa House; “Safron Sky” (izquierda) y “Wild Souls & Mandarins” (derecha)

beber la flor de agua

                                                                                                          a Natalie  Diaz                                                                                                                                       Verte/Alba de puntillas sobre barandilla/Verte Alardea De toda tristeza con chasquido azul Perturba Verte/brincando por alero medianil/verte Parir línea de aire (ge)latina Tú_trotalindas chisquera_prendedora_ de sombra_ de ala de ¡hola tarde! de cinco/de cuatromás tunomás India_ Natalie Diaz_que vadeas río de luz de tarde Crujiente dulce Será por hermano árbol Mezquite nutre de harina & miel Junto a la casa lengua Mojave que te respira que te cobija – Enrojece ver correr agua trashumante a contadas vueltas de llave Vente/a cantar con corro de lozas con carro de grullas/Vente Ciega_sorda_mudez de tribu errante Pegar el oído a rail de bisonte_ al pabellón enérgico Esforzada por derrotas_decantame Ave María_ Abruma como apetito devoto Sueño que aún hay hierro en forja Golpéame como gatillo disruptivo Golpéanos                                                                 ***                                                                                                                                                        a María Negroni Cuando quise remontar el camino del agua el cuento de los sueños impenitentes me fue robado Cuando quise contenerla me mostraron aliviaderos y repartos equivalentes Cuando vino nutrida de humores y algas deseantes me dije que me dijeron: – Déjala correr   * Dame María Negroni una octava más Para no ser arrollado por una máquina de nieve O llevado por delante por una araña de cristal Tiempo para beber la flor de agua que exhala la fuente Con remite de zapata de lana Una de las ochomil de las docemil piezas necesaria Para que esta sola nota llegue al pabellón del olvido    * Vine a cantaros Acompañada por aldabas que con ternura de nudillos Percutían sobre una lámina de agua múltiple Inesperada belleza al oído como alarido o respingo Para alivio de esta nuestra ignorancia del mundo Desbaratando la teoría de una materia prima para toda semejanza Errante amanza Una suerte de Cantiga En que se da por recibida la muerte                                   En recuerdo de mi padre, marzo de 2026                                                                     *** Dos poemas inéditos de RAMÓN FARRÉ BRULL escritos para el club de lectura “Una cabeza llena de pájaros” que coordina la poeta María Beleña, que nacen de la lectura de los libros Escena de lenguaje de María Negroni (Kriller71 Ediciones, 2025) y Poema de amor poscolonial de Natalie Diaz (Vaso Roto, 2022) Acompañan obras de arte en imagen destacada de Lisa House; “Safron Sky” (izquierda) y “Wild Souls & Mandarins” (derecha) web de la artista: https://www.lisahouseartist.co.uk/ Agradecemos con mucho cariño a Ramón Farré habernos enviado estos dos poemas tan interesantes y sugerentes marzo, 2026

Odile Redon, artista francés, OPHELIA “Ofelia” (izquierda) / PROFIL SOUS UNE ARCHE “Perfil bajo un arco” (derecha)

Ofelia

Ofelia no murió, vive todavía más allá del ruido de la polis en las veredas de los caminos ofrecidas por el lecho de los ríos y el cuerpo de las náyades   no la obliguéis al éxito y a la producción        no hagáis un trono de oro al sol                no cubráis con joyas el desamor Un camino solo y basta   ahora es de noche y sus manos blancas cubren el vientre del mundo es el tiempo del sueño                y de la escritura del agua   más que puro cuerpo y latido sembradora incansable de lo que no se sabe ¿fue Ofelia quien abandonó la ciudad o la ciudad quien la abandonó a ella?   heraldos sin corazón, frenesí de los caballos, no vayáis a irrumpir donde habitan flores del sauco y pacíficos álamos terrestres   ruta prohibida, ¡ni un paso más allá de la frontera de musgo!   tierra herida, de cuerpos insepultos y marcas borradas   ¿dónde está la verdad? ¿podrá volver a nacer el silencio?   dejad a Ofelia hablar                    con sus propias palabras   Nota: texto inédito de Joaquín García, titulado “Ofelia” Este poema se inspira y surge de la lectura del artículo de Liv Ortiz “Ofelia: Más allá del objeto hay un río” publicado en el número siete de la revista digital Punto de fuga: https://puntodefugarevista.com/ofelia-mas-alla-del-objeto-hay-un-rio/ Imagen destacada: Odile Redon, artista francés, OPHELIA “Ofelia” (izquierda) / PROFIL SOUS UNE ARCHE “Perfil bajo un arco” (derecha) La hora del vermut, enero, 2026

obras del artista polaco Jozef Wilkon, HISTORIA DOBREGO WILKA “La historia del lobo amable” (izquierda) / SIEDEM KSIĘŻYCÓW “Siete lunas” (derecha) Josef Wilkon fue un artista apasionado del movimiento de los animales y la ilustración para libros para niños. La editorial Zorro rojo, lo eligió para ilustrar el libro El libro de la jungla, de Rudyard Kipling

qué soñarán los lobos?

  Pocos animales tan enigmáticos y propicios a la leyenda, tan definitivos para la cultura occidental como el lobo. El lobo simboliza lo primigenio, lo liminal, lo no incorporable a la cultura. ¿Por eso se les persigue cruelmente llevándolos al borde de la desaparición? El lobo es crucial en la institución mítica de Europa. Fue la loba Luperca la que amamantó bondadosamente a Rómulo y Remo, gracias a ella, se pudo fundar la ciudad de Roma. Desde los “pequeños dioses que aúllan”, benefactores del pueblo Ainu originario de Japón, hasta el monstruoso Fenrir nórdico, que hay que sacrificar para que se produzca el ascenso victorioso del héroe hijo de Odín, el lobo ha sido objeto de todo tipo de especulación y leyenda En los cuentos populares el lobo suele ser malvado: disfrazarse de oveja para comerse a niños inocentes o soplar con violencia la casa que con paciencia han construido los tres cerditos. Sin embargo la entrañable Akela de «El Libro de la selva» (1894), escrito por el británico Rudyard Kipling, cuenta la historia de un niño indio que es abandonado en el bosque y criado por este lobo y su esposa. Esta leyenda de los niños criados por lobos todavía se escucha algunas noches de invierno frente al samovar en aldeas remotos de la vieja Europa Es en esta polaridad -tensión irresoluble-  donde el canis lupus erige su leyenda. En este suelo fértil, entre la amenaza angustiosa para los seres humanos y el rumor popular del animal benigno que cría y salva a los niñes, donde el dueto sueco «First Aid Kit» compusieron su ya legendaria canción “The Wolf”. En el video que os envío, orquestado con gran atención al detalle por Johan Södeberg, se filmó en el imponente bosque de Järvsö, Hälsingland, en la Suecia natal de Johanna y Klara ¿Es la madre y el padre lobo los que huyen de la civilización ahuyentados por una especie de San Jorge victorioso, reinando al fin la luz divina sobre las sombras? ¿Os es un deseo más atávico el que rige, el de devenir lobo lo que anima la canción sea lo que sea lo que eso signifique? Hay ecos también del cuento alemán «Hansel y Gretel», donde se buscaría un rastro navegable para orientarse en los peligros bosque y paliar así la errancia. Es difícil elucidar el significado último de la canción, ya que existe cierto sincretismo y una ambigüedad deliberada en su construcción. ¿Nosotras interpretamos el texto o es el texto quien nos interpreta a nosotros? Johanna y Klara, nuestras artistas, aparecen bailando con túnicas blancas y cabezas de lobos encarnando lo que parecen rituales mágicos como si de los pueblos originarios se tratara. Algunos símbolos parecen formar parte del guión de algún relato inquietante: las muchachas puras e inmaculadas frente al fuego iniciático y la cruz de madera dentro de una especie de círculo protector. El caleidoscopio que distorsiona y amplifica la mirada alucinada. Manos que se unen fraternalmente frente a las amenazas indecibles del bosque Frenesí y vértigo, locura y éxtasis, mientras la canción reza imparable:   «sagrada luz, quema la noche, mantén fuertes los espíritus. Míralo crecer, hijo del lobo y sigue adelante» Imposible no acordarnos del viaje iniciático a través de volcanes y montañas, siempre al borde del desamparo, en “Chamanes eléctricos en la fiesta del sol” de la ecuatoriana Mónica Ojeda Wolf fue la canción elegida para iniciar su concierto en el Festival de Glastonbury en 2017. Fue una actuación llena de fuerza y emoción donde las dos hermanas, mostraron un ejemplo de sincronización y música sanadora. ¿La culpa primordial dio paso a la redención como parece sugerir la letra? ¿Es acaso el deseo de extirpar el pecado original lo que transmite inconscientemente el grupo? ¿Cuánto hay en sus letras y escenografía de herencia cristiana? El ser humano se alejó de la naturaleza de forma irremediable. El instinto fue sustituido por la pulsión, llegó el aluvión de lenguaje y borrón y cuenta nueva. Esto no es un cuento: así nacen los niñes al mundo, a los significados imprecisos del lenguaje. Con estos mimbres intentamos construir nuestra vida. Con un lenguaje que no es nunca mimético ni natural. Sin embargo, según la poeta ecofeminista mexicana Maricela Guerrero, quedó dicho en su clarividente poemario El sueño de toda célula (2018), los seres humanos aún podemos hablar lobo, hablar árbol ¿Es esto una utopía? ¿con que lengua se encarnaría lo imposible? ¿lo que no se tiene? ¿Es esto lo que se les arrebató a los pueblos originarios? ¿La capacidad de honrar la naturaleza y a sus ancestros? ¿Es este el fundamento del misticismo de First Aid Kit? ¿Cuál es la fuente verdadera donde beben su iconografía y sus letras? Nostalgia de lo absoluto y la conexión perdida con la naturaleza, quizás, pero llena de belleza melodía telúrica y magnética aullido nocturno de lobo: imposible arrebatar su enigma   Nota: texto de Joaquín García, crónica sobre el dueto musical sueco FIRST AID KIT imagen destacada: obras del artista polaco Jozef Wilkon, HISTORIA DOBREGO WILKA “La historia del lobo amable” (izquierda) / SIEDEM KSIĘŻYCÓW “Siete lunas” (derecha) Josef Wilkon fue un artista apasionado del movimiento de los animales y la ilustración para libros para niños. La editorial Zorro rojo, lo eligió como ilustrador para El libro de la jungla, de Rudyard Kipling La hora del vermut, enero, 2026

obras del artista japonés Kumi Obata, “Landscape in the fog” 物静かな散歩 (izquierda) / “The Scene at the Back of the Drawer” ひき出しの奥にある風景 (derecha) 

piedra que cayó de la luna

  A través del microscopio el mundo se volvería extraño; la infancia sería una pequeña piedra que cayó de la luna alguien atravesaría sin dudarlo los émbolos del silencio para saber si hay sonido entre grietas y raíces. Otro, querría acariciar muy despacio estambres de plata, filamentos de polen, finísimas patas de mariquitas o libélulas A través del microscopio se amplificarían los actos crueles pero también los gestos de ternura. ¿Sería eso necesario? ¿Acaso soportable? Podríamos ver latir el universo en un milímetro de musgo y átomos orbitar furiosos a través del liquen del granito. Observaríamos también la geometría del agua fractal como la nieve, a la espora darse abierta y generosa como la espuma ¿Lo vulnerable es sinónimo de lo minúsculo? ¿o es al contrario? ¿Es la biología la genealogía de cualquier acto de amor? Sabríamos por las lentes aumentadas que no son sólo son los insectos los que hacen crecer fuerte el sotobosque. ¿Quién nos dará el oxígeno que respirar mañana? La arcilla se está nutriendo de ínfimos derrames minerales, de lágrimas vivas. Noche sin goznes ni barreras en esta explosión de planetas subterráneos Silencio Un óvulo y un espermatozoide están poniendo en suspenso temporalmente la entropía. ¿Cómo crece un ojo, unas pequeñas manos, de la unión de dos sencillas células? La pandemia hizo algo al tiempo, aceleró las respuestas cuando todavía no había preguntas Es mucho más necesario, en este momento, abrazar el riesgo que reparar relojes. ¿Adoptaremos duras azadas para romper bolígrafos? Hay que juntar ambos, hay que escribir una nueva historia en el lienzo de la tierra Es momento de actuar. Pasado y futuro forman una misma sustancia. Urge ser reflejo de la luz, su viaje y su destino Multiplicad dones y semillas, proteged el agua, llevad versos y leche pulmonar para los rebaños y las mieses… Huid, niños y niñas, de la perfección de las esferas   Nota: poema inédito de Joaquín García titulado “es momento de actuar”, dedicado a la poeta Olga Novo. Este texto no se hubiera producido sin la lectura de su libro Felizidad (Olifante Ediciones de poesía, 2020),  libro que recomiendo mucho. Imagen destacada: obras del artista japonés Kumi Obata,  “Landscape in the fog” 物静かな散歩 (izquierda) /  “The Scene at the Back of the Drawer” ひき出しの奥にある風景 (derecha)  https://kumiobata.com/ enero, 2026

obras de la artista británica Catherine Hyde, “ROBIN: AT THE EDGE OF TWILIGHT” (imagen de la izquierda) y “UNDER THE CRESCENT MOON” (imagen de la derecha)

enigma de la existencia

  Observo, desde los raíles del tren cruzar a un ciervo luminoso, extraviado, como si hubiera comprendido por fin el extraño enigma de la existencia se difuminan los caminos entre la niebla; apenas una explanada de hierba      y la luz vacilante entre las hojas difractando en todas direcciones los indicios del misterio estos grandes arboles guardan el secreto bajo llave mientras los pájaros huyen a su morada y son fecundados los frutos por la lluvia de septiembre  sigue perdido el ciervo      sin brújula     sin migas de pan yo tampoco pude seguir su rastro sus huellas sus huellas que fue dejando en el viento de pronto es de noche; y estoy solo provisto de recuerdos y letras imprecisas       palabras demasiado torpes para dibujar la geometría milagrosa de su cuerpo   nota: texto inédito de Joaquín García, sin título definitivo Imagen destacada: obras de la artista británica Catherine Hyde, “ROBIN: AT THE EDGE OF TWILIGHT” (imagen de la izquierda) y “UNDER THE CRESCENT MOON” (imagen de la derecha) recomendamos mucho la web de Catherine Hyde donde se pueden conseguir algunas de sus increíbles obras Buy prints and originals online enero, 2026

collague con obras “Flowers for Her” por Lesley Grainger (izquierda) y cuaderno por Meredith Anatrella (derecha)

septiembre

  Nosotros que tuvimos el privilegio de no tener nunca que cultivar el campo   disfrutábamos de todos los dones obsequiosos de la tierra   de todos los meses, septiembre era habitualmente el más generoso, tiempo de cosechas y nacimientos.   había siempre, a la entrada de la casa familiar cubos repletos de uvas, melones, tomates y nueces frescas   nuestro padre era como un profeta del Antiguo Testamento creía en el trabajo honrado y en la abundancia   nota: poema inédito de Joaquín García, titulado “Septiembre”,  sobre un recuerdo de infancia Imagen destacada: “Flowers for Her” por Lesley Grainger (izquierda), cuaderno por Meredith Anatrella (derecha) enero, 2026

Obras artísticas- Cuántas lunas tiene mi noche?- Hoy many moons has my night?- Sueño-Dreams- de la artista española Mila Ruiz

cuántas lunas tiene mi noche?

MILA RUIZ, artista incansable, nos ha respondido nuestras preguntas en torno a dos de sus sugerentes obras:   SUEÑO/Dreams  mix media (imagen de la izquierda)  ¿CUÁNTAS LUNAS TIENE MI NOCHE?/How many moons has my night?  mix media  (imagen de la derecha) Esta última, como un fruto que cayó de las estrellas, parece recoger una indicación enigmática; la recogemos con las manos y la leemos con mucha curiosidad: Por la noche todo cambia de dimensión. No hay colores, quizás, sin embargo hay muchas distancias y densidades diferentes. Los sueños pertenecen a la noche, la noche pertenece a los amantes… At night, everything changes its dimension. There are no colors, perhaps, yet lots of different distances, depths, and densities. Dreams belong to the night, the night belongs to lovers… PREGUNTAS PARA MILA RUIZ ¿cómo nacen estas dos obras? Solas Ellas me llaman y yo las escucho, intento dialogar con ellas… aparecen vagamente intenciones dentro de mí, necesidades de expresar algo…nunca sé muy bien qué, pero si siento el empuje. Tengo que ponerme. Despejo la mesa y el alrededor del estudio, (en estos dos casos) cojo un papel, suficientemente grueso como para que me aguante el hacerle perrerías, si surgieran… como en este que lo agujereé y me dejo llevar por trazos, materia, color, pigmentos, pegamentos… etc ¿crees que están en dialogo y suponen una especie de serie o no responden a las mismas coordenadas? el diálogo es en un principio con mis sentimientos, emociones, pensamientos, ideas… luego, es el diálogo entre lo que va apareciendo y lo que el momento sucede, en cierto lugar suspendido entre el ser-la existencia-el no ser y la muerte. El diálogo, sin palabras, aunque muchas de las veces con textos escritos, con texturas, sonidos de los materiales que se van añadiendo o quitando, raspando, marcando, se hacen obra, en este caso sobre el papel ¿dirías que son obras oníricas? no más allá del sueño en el que me mantengo sumergida cada vez que me despierto ¿crees que el inconsciente para ti como artista es siempre buen consejero o a veces no habría que hacerle tanto caso? es en realidad esa la fuente de la que me alimento, aunque no exactamente del inconsciente sino de ese vacío que todos tenemos y sentimos alguna vez, que encuentra su expresión y forma al ser contorneado por cada obra… y nunca era eso, y nunca se cierra del todo, y nunca se nombra ni se cubre por completo. Magnífico pues este hueco, del que siempre bebo *** MILA RUIZ se considera inquieta desde muy pequeña por las artes visuales y el psicoanálisis más adelante, formándose en ambas disciplinas en Madrid, Londres y Nueva York. Actualmente vive y trabaja en Madrid, entrelazando sus dos pasiones; la práctica del psicoanálisis y la producción de obras de arte contemporáneo. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en distintos lugares de España, Nueva York y Portugal. Algunas de sus obras se pueden conocer y conseguir a través de la Web SINGULART, en su página personal: https://www.soymilarte.com/ y en su cuenta de Instagram donde va recogiendo con dedicación su trabajo: mila.ruiz.art Recomendamos la interesante entrevista que le hicieron desde el Equipo de la revista digital Punto de fuga: Entrevista a Mila Ruiz H. Recomendamos mucho la exposición, actualmente en curso en la galería Ra del Rey, junto con la artista María Jesús Aragoneses, que además viene algunos días acompañada de performances.  Estaremos atentos a sus exposiciones en Madrid y otros rincones, para poder seguir seguir con mucha atención sus huellas   *** POBLAR EL INSTANTE DE UNIVERSOS, epílogo a una obra que no termina / por Joaquín García Los expertos en arte, piden e incluso exigen a las artistas -algo injustamente- que tengan rasgos de identidad estables que particularicen sus obras y las hagan reconocibles de esa forma alguien puede decir con tranquilidad: Este es A / Esta la titulamos B / Este representa claramente C así las obras languidecen entre cajones grises y categorías nosotros, que creíamos haber superado esta mirada estrecha, también fuimos con ella algo newtonianos. Elegimos dos de sus obras, Cuantas lunas tiene mi noche y Sueño, y creímos que podrían ser puestas en diálogo, aunque fuera un diálogo tenso o en forma de contrapunto pensamos ingenuamente que eran cuerpos celestes, quizás planetas o pequeñas lunas de un mismo cielo. Estaciones temporales, eslabones de una serie, símbolos interpretables para un viaje seguro y con garantías no pudimos imaginar que su producción, la producción de Mila Ruiz, subvierte la topología de la esfera, es luz difractada, universos contiguos que a veces entran en colisión o apenas / se rozan un instante lleno de milagro / antes de seguir su curso ¿cómo reducir la obra -culto al objeto concreto y tangible- lo que son retazos de la piel y pasión sin nombre? ¿cómo hacer de la sombra también un acto humano si lo que premian los intérpretes es la legibilidad y la plenitud del sentido? si su producción, como ella expresa, parte de un vacío que no puede colmarse, creemos que también ofrece algo de cobijo a este extraño viaje su deseo, decidido y en constante experimentación a lo largo de tantos años, no retrocede frente la fugacidad y la in-permanencia ¿qué quedará de nosotras cuando nos hayamos ido? quedarán nuestras huellas en la vida de los otros / marcas en ese lienzo ampliado que es el cielo / o quizás la tierra una niña, una noche con lunas, observó a una cierva moteada bebiendo de un hueco luminoso y como no sabía lo que era  [ ]  se durmió muy alegre pensando que eso debía ser la vida   Agradecemos con mucho cariño a Mila Ruiz, su disponibilidad y generosa colaboración con la web La hora del vermut, enero, 2026

pinturas de Sylvia Von Hartmanna (Hamburgo, Escocia) “Reflections in a Toadstool” "Kernels, Flowers, Roots and Me”, 2024

centinela de la noche

Centinela de la noche, cuéntame los secretos de la fecundidad de la tierra antes de que llegue el día Háblame del surco impetuoso de los campesinos y cómo hacer para que crezcan fuertes los geranios y las prímulas Cuéntame las ilusiones y los sueños de los niños y las niñas al nacer, ¿que hay en esas cabecitas antes de que irrumpa el lenguaje? ¿qué ven y qué piensan? Háblame del arcoíris y la difracción de la luz sobre hayas y castaños de otoño. Dime, ¿también están tristes los paraguas cuando se mojan? ¿tiene sentido en tu mundo decir nichos de luz o pájaros de nieve? Pregúntale a las mesas y a las sillas, ¿que han aprendido de tanto trasiego de cuerpos y cervezas? ¿cuál es la historia más increíble que han escuchado? Y a las hojas suspendidas en un viento de octubre, si también ellas temen caer en una tierra demasiado dura Háblame de los candelabros, ¿de dónde surgió su oficio de luz fugitiva? ¿era capricho? ¿era esperanza alumbrar las escrituras prohibidas de hace varios siglos? Háblame de los peluches y su blanda espuma interior, tan parecida al mar en calma, pronóstico de un portazo de madrugada y el consuelo del abrazo de una madre Cuéntame verdades sencillas solo articuladas por el rocío y la lluvia Háblame de frutos oscuros durmiendo bajo el manto de la tierra, quiero saber si hay destello de conciencia en su primera vibración Quiero conocer sobre el libro de los muertos y el peso imponderable de las palabras, de mitos antiguos y leyendas olvidadas Háblame de mí, de cómo era al nacer y la historia perdida de mis abuelos y mis abuelas Cuéntame una historia que, aunque no sea verdadera, alumbre a los muertos. Háblame antes de que el caballo blanco regrese a su prisión de hielo Di lo quieras pero háblame. No me dejes a solas con mis pesadillas Confío mucho más en ti que en mi memoria   texto: «Centinela de la noche», Joaquín García, inédito, enero 2026, leyendo a Lêdo Ivo imagen destacada:  collague con pinturas de Sylvia Von Hartmann “Reflections in a Toadstool” (izquierda abajo) y “Kernels, Flowers, Roots and Me”, 2024 (derecha grande)

obras de arte de Julie Liger-Belair

heridas y esperanza

  Cuando el caos era tan grande como el mundo y Dios no había decidido guardar silencio, caminaba la ciudad aciaga. Había ciudades incendiadas y crímenes sin nombre Los perros buscaban algún hueso Temerosos huían los pájaros No había verbos para separar violencia de misericordia, de esa necesidad de separación y de justicia habría de nacer Amanece el cielo cubierto de manchas y arreboles vientos de luto arrastran negras semillas Caen los siglos Las aves no aceptan más mentiras. Piden una justicia nueva los nidos de gorriones las crías asustadas de gacelas La noche esplende rezos y escabeles donde merodean lobos entre canchales polvorientos. Esta mañana el gallo no encuentra motivo para el canto Quizás todavía la mujer y el hombre el bálsamo de la lluvia o el paso del tiempo Más lejos que el odio, no hay sociedad pero sí esperanza   Joaquín García enero, 2026 arte por julie liger-belair

la muchacha celeste

Mientras algunos peces ciegos y fosforescentes buscaban tesoros en el fondo del océano   la muchacha celeste fue capaz de caminar sobre las aguas   Expulsada del templo de las vestales por tratos con una hechicera muy anciana   camina ahora con dignidad estatuaria con la daga en el pecho preparada   sin dudas             ni miedo   decidida a entrar por fin en el reino prohibido de la noche y las palabras   Joaquín García enero, 2026 collague a partir de obras de Gertie Young RWS, Nottingham (izquierda) Maja Pucko, Slovenia (derecha)

utopía del agua

  Quiero trazar con mis dedos una pequeña laguna en la estepa; una utopía hecha solo de ramas y agua Un lugar donde puedan beber lobos y conejos, lejos de acantilados suicidas y las manos de dictadores Susurraría de forma secreta su ubicación a gorriones y avutardas Alrededor, flores sin rostro cumplirían un destino aún más puro que la belleza Topos conseguirían llegar hasta allí a través de sus incansables madrigueras Dios, que es tan solo una niño, podría jugar en la orilla con sus oráculos con relieve y su cáliz de madera Aves intentarían por primera vez el vuelo, entre temblor y aire, o descansar por un momento de la extenuante migración Brujas amenazadas pastarían en sus meandros sus rebaños de murciélagos Madres tendrán tiempo para llorar por sus hijos perdidos, en medio de chapoteo de ranas y siseo de serpientes Sé que avanza la civilización y que proliferan grandes carreteras en los viejos arroyos, pero los gestos verdaderos pueden crecer aún junto al viento Sé que ya nadie llora junto a las ancianas abandonadas, pero ayer al amanecer vi el brillo de la escarcha despuntando en la bruma y pensé que podíamos recomponer juntas los restos del naufragio y expresar muy alto que la ternura es más fuerte que cualquier pasión Una utopía hecha solo de ramas y agua, donde todos y cada uno podrían al fin beber   Joaquín García enero, 2026

obra artística de Fiona Watson

de una orilla a otra

Esto es un cuerpo, río donde se refugian ciervas asustadas y manos en flor aúllan en noches incandescentes de cellisca. Letanía que lame el dolor en la sombra y aspira temblando a la cera derretida de las vírgenes. ¿Quién, en la oscuridad, se atreve a engañar a un dios ciego? ¿Qué pulcro altar, qué sábanas santas? Somos un lienzo de marcas incomprensibles    pasadizo sonoro mosaico de cromosomas vivientes orgía de las células   Esto es un cuerpo, la proporción alquímica oculta, el caldero ardiente, la dura ascesis. Números repetidos del calendario hebreo. Chamanes locos bailando en la cima de un volcán sagrado. Pistilos de sufrimiento y placer, álgebra furiosa de vocablos y espasmos. Niños y niñas que no se rinden, que todavía escriben sus anhelos en viejos cuadernos. ¿Quién, en esta deserción de símbolos, nos podrá salvar de la Verdad? ¿Qué indicio cierto de un padre todavía por venir? Somos una epopeya homérica que viaja de una orilla del lenguaje a otra hasta aislar la palabra balbuceante entrecortada huérfana   Esto es un cuerpo, ojos que no buscan penetrar ni ser saciados en un cielo que ya no escucha nuestras plegarias. Madres que nos dieron a luz con dolor y lágrimas. Lucidez y signo, ¿cómo hallar la salida en este confuso mapa de cicatrices? No les hablo de cuentos de hadas pasados sino del futuro juntas. ¿Quién, bajo esta luna creciente, está escribiendo en la arena un relato sin argumentos? Somos la parte de la nieve que no quiso ser ceniza hijas de un desierto que todavía sueñan con el agua   Joaquín García enero, 2026 dedicado a María Negroni el texto surge de la frase la poesía es un viaje de una orilla a otra                

verdad y lluvia

La verdad no depende de la lluvia pero la palabra verdadera es necesaria para la fecundidad, palabras blandas y sencillas para el parto de las mujeres. Y la lluvia es buena para que florezcan el campo y la luz. Confío que dure este agua en las entrañas del bosque y se nutra la tierra que comparten árboles y corazones. Que los pájaros digan el adiós. A mí me basta con respirar este aire limpio, esta paz sin angustia. Observo desde aquí el atardecer sobre el río, el sueño de las fuentes, el cerro de las águilas. Lejos los incendios, lejos. No nos abandone nunca la lluvia; las lluvias mansas, las lluvias eternas.   Joaquín García            enero, 2026 dedicado a mi madre el poema toma como escenario el pueblo de Sacedón (Guadalajara, España)

tu palabra, Angélica

  La escritura de tu cuerpo no está hecha para complacer; derriba como un huracán las iglesias huecas de la caridad y la pureza. Tu discurso sediento, sin escucha ni silencios, arroja perros a las puertas de las convenciones sociales. Se abre paso como las víboras del desierto. Se psicoanaliza sin necesidad de psicoanalista, sin trucos ni senderos, sin garantías, a cielo abierto. Pienso en tus padres enfermos, en la orfandad de la hija única y en los terribles y hermosos bosques de la locura. Pienso en ti, Angélica, en el peso de la existencia sobre tus hombros y también en la palabra hecha cuerpo: honesta, visceral, lacerante. Pero aún en las lágrimas derramadas por la infancia que no tuviste, no te permites nunca la melancolía. En el desamparo más radical, te quedan fuerzas para el placer y la música. Tu palabra oficia salvaje la transformación; la amargura se ha vuelto performance, la desesperación libros que sanan y ahora gemas negras brillan en tu regazo como en el firmamento las estrellas. Tu piel son como los agujeros del asfalto por donde irrumpen las flores algunos días de primavera. El mundo llora y se cae a pedazos, y a veces no encontramos asidero, pero tú te salvarás, Angélica, pues tu signo no es del Pizarnik o el de Antígona. Tu rostro verdadero es el de Medea; una Medea que cambió el cuchillo por la palabra, que da de comer a niños y niñas con dolor resucitado y a la que le quedan todavía óvulos vivos para alimentar a los caballos. Joaquín García, enero 2026 Dedicado a la poeta y dramaturga española Angélica Lidell

la mujer pájaro

Había una vez una mujer-pájaro Dios mío que cantaba en el interior de las prisiones del Imperio única nota de color en las interminables extensiones de guijarros y arena shameful famine allí donde no alcanza las lagrimas y cunden incendios sin retorno para las sílabas negras de la historia ni ladrillo ni paja la mujer-pájaro hizo una casa hecha tan solo de recortes de periódicos y papelitos de cartas sin enviar de historia de amor los tejía cada día con su lengua retorcida y sus pequeños dedos de barro Es una mujer de verdad o un pájaro con manos de mujer? se preguntaban algunos único interrogante frente al estupor de manicomios sin ternura y al exterminio de xxxxxxxxxxx allí en el centro del seísmo vuelo rasante tan cerca del desastre enunciaba cada dia su trino incomprensible dejaba caer como mariposas su melodía vaciada de palabras nadie entendía nada pero daba esperanza a los hombres a los niñxs granadas que no matan y solo abren los ojos piedras que sueñan con el agua de un manantial que todavía podría arrastrar toda la crueldad del mundo en un nuevo pacto con la luz tatuaje/caricia/gesto de sol pero de otro sol en la intemperie de nuestros cuerpos intimidad de musgo botellas arrojadas al mar bajo la amenaza de hélices sonoras camiones aviones buques avalanchas banderas abrazos vigilia estallidos gritos Había una vez una mujer-pájaro nada más político que el enigma de su canto nada más bello que el ruidito de sus pequeñas alas Dios mío texto inédito de Joaquín García enero, 2026

en vosotras creo

Huyo de la paz de los sepulcros, de la belleza coagulada de las rosas, de los padres que obligan a sus hijos a sonreír en las fotografías del clientelismo servil, de la magnificencia y el fasto, de la mentira Huyo de los espejos y sus engaños, de la obediencia forzosa, de los gélidos universos aunque sueñen bibliotecas de las banderas de los grandes imperios, de la línea férrea por donde marchan los soldados, de las deudas contraídas con los muertos Huyo de la inercia de los fantasmas, de los duelos imposibles, de la tristeza puesta en los grandes ideales Es mucho de lo que reniego. ¿Para que seguir? Mejor sueño y callo. Soy un hombre corriente, poseo apenas mis palabras y mi deseo No creo ni en religiones salvadoras ni en almas bellas, y sin embargo os quiero Creo en vosotras, amigas Creo en vuestras manos blancas como la espuma, en la solidaridad sin ambages ni apariencias, en la ternura Sois mis resortes íntimos y mis más sólidos credenciales. En vosotras el tiempo es más benévolo. Prometo que la amistad es también una forma de política Hay lugares donde creer no es sinónimo de ideología. Entre códigos y fríos algoritmos, existen todavía gestos donde crecen paraísos Quiero caminar, perderme un poco más en vuestras veredas… Quiero tomar vinos juntas los días de lluvia y que las palabras nuestras conversaciones nos lleven hasta los confines En vosotras creo                         A vosotras miro Joaquín García, enero 2026 Dedicado a mis amigxs, que me acompañan en el camino

Caderno das estrelas 10, magic fly Paula

las huellas de Eurídice

  Las estrellas nacieron de las huellas de los pies de Eurídice sobre la bóveda celeste cuando huía asustada de Aristeo. Así quedaron —intactas, virginales— nadie se atrevió a lavarlas. Sobrevivieron luego en su forma original a volcanes y tormentas. Locas funambulistas, faros contra el desconsuelo; esa que llaman ninfa, pero que es tan solo una niña, sostuvo con sus manos la frágil cuerda del mundo. Alguien las adornó de luz. Así se fue tejiendo el cielo, con motivo de estar bonito para un aniversario, como un jardín donde van creciendo tímidas las metáforas. No eran para llorar al ocaso del madrigal y el almendro. Tampoco vástagos desagradecidos, ni siquiera candiles de viejos templos. Apenas bosques desnudos, signos que solo la piel comprende, sombras danzantes de aquellas manos que fueron primero lumbre. Ni incendio ni inmolación; solo ojos que miran otros ojos, ahora que las criaturas nocturnas se han quitado las máscaras. Opacidad de los grandes inversores, muerte de los espejos. Como una lluvia derramada sobre el azul vitrificado; fosforescentes. Yo siempre las imagino así, llenas de vida, aunque su mensaje nos llegue desde la fría intemperie galáctica y pienso que desde arriba quizás nos vean y sigan con atención nuestros afanes y tareas. Quizás incluso sonrían con nuestros logros y lloren con nuestras tristezas. Algunas tardes, cuando el sol se marcha, veo como brilla mi padre en su tierno cuerpo y existencia. También mis abuelas con su molino, su orla y su océano. Arrojar la mirada allí, a la dura espiga de la noche de enero, a el alma tendido en guirnalda como nubes desperdigadas de marzo. A lo que sufrimos y amamos y que nunca será nuestro.    Joaquín García, enero 2026 leyendo a Mercedes Roffe Caderno das Estrelas 10 /Star Diary serie nº3 Tribute to Galileo /Orion Artista: Magic fly Paula  

el hombre y el mar

Los héroes elegidos para recuperar el vellocino de oro, aunque exhaustos, no paraban de remar mientras las olas del mar de la infancia amenazaban con su tensa calma. Orfeo estaba entre ellos, los acompañaba e infundía valor con su música. Pese a los alegres cánticos, a medida que el barco se acercó a las islas rocosas, islas sin nombre, el miedo empezó a extenderse como una epidemia entre los miembros de la vieja embarcación. Jasón, temiendo por lo que podía venir, entregó un pequeño trozo de cera a cada uno, confiando en que cada uno de ellos actuaría valiente como el futuro Ulises. Sucedió entonces la primera señal: empezó a escucharse lejano el canto inconfundible de las sirenas. Entre el siseo sibilante y el grito descarnado lleno de lobos y noche, no hay palabras para describir aquella tonalidad de voz, capaz de ahuyentar a los peces más feroces y a los mares más bravos. Inmediatamente, todos los tripulantes de la embarcación se pusieron obedientes la cera en sus oídos. Mientras tanto, Butes había guardado la suya sigilosamente en su traje sin que nadie le viera. Fue tan solo un momento, un instante funesto o grandioso, mínima demora, de donde emergía su deseo. Había llegado la hora y Butes ya no formaba parte del grupo. Las conversaciones de sus compañeros le resultaban cada vez más lejanas y el sonido de su corazón devino la única música. Una esperanza anidaba fuerte en su pecho, la certidumbre de una antigua promesa: hay una existencia más allá de Argo —pensó —. Una vida más pura, un lugar al cual pertenezco. Un deseo de encontrar lo imposible crecía imparable en su interior. Existen enigmas irresolubles como canciones olvidadas. ¿Cómo retrocede un elemento a su propio origen?¿Cuál es la nota que precede al silencio? Lo que no sé y nunca pude comprender, las sirenas me lo enseñarán con su canto —se dijo—. No era la muerte lo que le seducía sino una pulsión aún más desconocida, la pasión de fundirse de nuevo con la matriz de donde provienen todas las cosas. Instante liminal, después convertido en grito o en llanto. Fuerza que desata las tormentas y hace estremecer a los árboles en las frías noches de invierto. Líquido oscuro y azul que llena de vibración el universo, manto primordial que nos protege y envuelve, primera música: él la escuchó. Extraña atmósfera previa al lenguaje, eternidad de la espera. ¿Cómo presiente el cervatillo el ataque del león? ¿Puede percibirse el miedo a través de una sencilla caracola? Poco importaba ya el hechizante canto de las sirenas, el destino se había convertido en apenas un punto en el horizonte. Si al vacío uno se arroja, ¿al océano uno simplemente regresa? Ninguno de los argonautas pudo comprender las causas de su acto. No hubo apenas tiempo para reaccionar y menos para despedidas, solo perplejidad y silencio. Su cuerpo de hombre solitario en mitad del mundo, su mirada decidida ante la inmensidad;  fue todo lo que antecedió al salto. FIN relato inédito de Joaquín García dedicado a Pascal Quignard foto de The Humantra

Sketchbook painting by Ulla Thynell

flor azul

  Una flor azul crece detrás de la pantalla de la vida ¿Es una flor eterna? ¿Bebe de ella la armonía? ¿Contribuye su fragilidad a sostener nuestras ciudades? Una flor azul crece  detrás de la pantalla de la vida   Joaquín García enero, 2026  

pinturas de Lucy Cambell

el perfume de las flores de la noche

Curar del mundo lo que es del mundo; la cítara triste, la música impar, las brumas sin sueño. Su alto adiós, su ser sin llegar a ser. Su dolor mínimo, su penacho infranqueable. Todo aquello que podría curar el fuego, si tuviéramos valor. Pero llega la hora de las decisiones y nadie se atreve a decir te quiero. La palabra se escabulle a su escondrijo de cuerpo y la alondra solo alcanza a esparcir con sus alas el perfume de las flores de la noche.   Joaquín García enero, 2026 el poema se inspira y toma título de la novela de mismo nombre de Leila Slimani Pintura de Lucy Campbell

collague de Gemma Topliss

el hilo de la existencia

Desovillar el hilo de la existencia como quien acaricia las manos de su hija o busca pepitas en la arena del río. Poner las palabras más importantes junto a la orilla como una infancia que recién comienza, las culpas del pasado en el crujiente de la luz y volver a empezar. ¿Pero que sería volver a empezar?   Sueño y callo. Hablo y nada cambia Escribo y el dolor no cesa No hay progreso. No hay progreso No hay tregua para estas guerras que nos asolan Los hombres se siguen masacrando   Y sin embargo, soñamos con el regreso de otros tiempos con la mutación de los tercos hechos con la escurridiza libertad   Pero ¿acaso es libre el ave que atraviesa los últimos rayos del atardecer? ¿La niña sujeta a los caprichos de sus padres? ¿El adulto entre deudas contraídas y faenas cotidianas?   Solo sé que buscamos el faro de algún puerto como los brazos ciertos de una madre Mientras escribo, pasa un tren a lo lejos descorriendo los velos del pasado y alguien, silencioso, dice adiós con la mano   Promete no arrojar a la basura la esperanza Estamos aún buscando una salida Nadie separe todavía aliento de semilla   Joaquín García enero, 2026

obras de la artista británica Katherine Hyde

animal invisible

Primero es un destello: un pez muerde un trozo de la lengua del Otro. Una idea germinal es dada, golpe de timón, corazonada o sueño. La criatura abisal toma su curso, poco a poco los versos fecundan la Lengua. Un poema no es nunca una obra terminada, es un ente casi vivo como un cristal de roca creciendo entre orillas. Continúa así entre las generaciones alumbrando nuevos goces y sentidos. Entre la fluencia de los metales y la feracidad de la materia, allí reside el milagro. Animal invisible que no fue vencido por el ocaso, piedad de las metáforas; ahora tienes una flor entre tus manos, una flor de piedra.    Joaquín García enero, 2026 dedicado a Mario Montalbetti fotografías de Catherine Hyde

obras de arte de artistas chilenos, Alvaro Bindis y Verónica Bascuñán

amanecer en Atacama

                              Cruda batalla hoy al amanecer en el desierto de Atacama. Un aguilucho intentaba volar ante un viento gélido que le azotaba sin piedad. Replegaba sus alas ante un latido creciente sin amortiguación de marisma o caracola. Después, un ruido desconocido nos sobresaltó; un zorro amenazado por las dunas o el rostro vivo de un sueño.    Joaquín García, enero 2026 artistas chilenos en la imagen destacada: Alvaro Bindis (izquierda) Verónica Buchanan (derecha)  

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