Pocos animales tan enigmáticos y propicios a la leyenda, tan definitivos para la cultura occidental como el lobo. El lobo simboliza lo primigenio, lo liminal, lo no incorporable a la cultura. ¿Por eso se les persigue cruelmente llevándolos al borde de la desaparición?
El lobo es crucial en la institución mítica de Europa. Fue la loba Luperca la que amamantó bondadosamente a Rómulo y Remo, gracias a ella, se pudo fundar la ciudad de Roma. Desde los “pequeños dioses que aúllan”, benefactores del pueblo Ainu originario de Japón, hasta el monstruoso Fenrir nórdico, que hay que sacrificar para que se produzca el ascenso victorioso del héroe hijo de Odín, el lobo ha sido objeto de todo tipo de especulación y leyenda
En los cuentos populares el lobo suele ser malvado: disfrazarse de oveja para comerse a niños inocentes o soplar con violencia la casa que con paciencia han construido los tres cerditos. Sin embargo la entrañable Akela de «El Libro de la selva» (1894), escrito por el británico Rudyard Kipling, cuenta la historia de un niño indio que es abandonado en el bosque y criado por este lobo y su esposa. Esta leyenda de los niños criados por lobos todavía se escucha algunas noches de invierno frente al samovar en aldeas remotos de la vieja Europa
Es en esta polaridad -tensión irresoluble- donde el canis lupus erige su leyenda. En este suelo fértil, entre la amenaza angustiosa para los seres humanos y el rumor popular del animal benigno que cría y salva a los niñes, donde el dueto sueco «First Aid Kit» compusieron su ya legendaria canción “The Wolf”. En el video que os envío, orquestado con gran atención al detalle por Johan Södeberg, se filmó en el imponente bosque de Järvsö, Hälsingland, en la Suecia natal de Johanna y Klara
¿Es la madre y el padre lobo los que huyen de la civilización ahuyentados por una especie de San Jorge victorioso, reinando al fin la luz divina sobre las sombras? ¿Os es un deseo más atávico el que rige, el de devenir lobo lo que anima la canción sea lo que sea lo que eso signifique? Hay ecos también del cuento alemán «Hansel y Gretel», donde se buscaría un rastro navegable para orientarse en los peligros bosque y paliar así la errancia. Es difícil elucidar el significado último de la canción, ya que existe cierto sincretismo y una ambigüedad deliberada en su construcción. ¿Nosotras interpretamos el texto o es el texto quien nos interpreta a nosotros?
Johanna y Klara, nuestras artistas, aparecen bailando con túnicas blancas y cabezas de lobos encarnando lo que parecen rituales mágicos como si de los pueblos originarios se tratara. Algunos símbolos parecen formar parte del guión de algún relato inquietante: las muchachas puras e inmaculadas frente al fuego iniciático y la cruz de madera dentro de una especie de círculo protector. El caleidoscopio que distorsiona y amplifica la mirada alucinada. Manos que se unen fraternalmente frente a las amenazas indecibles del bosque
Frenesí y vértigo, locura y éxtasis, mientras la canción reza imparable:
«sagrada luz,
quema la noche,
mantén fuertes los espíritus.
Míralo crecer,
hijo del lobo
y sigue adelante»
Imposible no acordarnos del viaje iniciático a través de volcanes y montañas, siempre al borde del desamparo, en “Chamanes eléctricos en la fiesta del sol” de la ecuatoriana Mónica Ojeda
Wolf fue la canción elegida para iniciar su concierto en el Festival de Glastonbury en 2017. Fue una actuación llena de fuerza y emoción donde las dos hermanas, mostraron un ejemplo de sincronización y música sanadora. ¿La culpa primordial dio paso a la redención como parece sugerir la letra? ¿Es acaso el deseo de extirpar el pecado original lo que transmite inconscientemente el grupo? ¿Cuánto hay en sus letras y escenografía de herencia cristiana?
El ser humano se alejó de la naturaleza de forma irremediable. El instinto fue sustituido por la pulsión, llegó el aluvión de lenguaje y borrón y cuenta nueva. Esto no es un cuento: así nacen los niñes al mundo, a los significados imprecisos del lenguaje. Con estos mimbres intentamos construir nuestra vida. Con un lenguaje que no es nunca mimético ni natural. Sin embargo, según la poeta ecofeminista mexicana Maricela Guerrero, quedó dicho en su clarividente poemario El sueño de toda célula (2018), los seres humanos aún podemos hablar lobo, hablar árbol
¿Es esto una utopía? ¿con que lengua se encarnaría lo imposible? ¿lo que no se tiene?
¿Es esto lo que se les arrebató a los pueblos originarios? ¿La capacidad de honrar la naturaleza y a sus ancestros?
¿Es este el fundamento del misticismo de First Aid Kit? ¿Cuál es la fuente verdadera donde beben su iconografía y sus letras?
Nostalgia de lo absoluto y la conexión perdida con la naturaleza, quizás, pero llena de belleza
melodía telúrica y magnética
aullido nocturno de lobo: imposible
arrebatar
su enigma
Nota:
texto de Joaquín García, crónica sobre el dueto musical sueco FIRST AID KIT
imagen destacada: obras del artista polaco Jozef Wilkon, HISTORIA DOBREGO WILKA “La historia del lobo amable” (izquierda) / SIEDEM KSIĘŻYCÓW “Siete lunas” (derecha)
Josef Wilkon fue un artista apasionado del movimiento de los animales y la ilustración para libros para niños. La editorial Zorro rojo, lo eligió como ilustrador para El libro de la jungla, de Rudyard Kipling
La hora del vermut, enero, 2026



