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textos & arte

viaje

Mejor no llevar gruesos vestidos para hacer la ruta que va de Pérgamo a Mitilene   Basta un collar de ámbar en el cuello los pies bendecidos por hojas de menta y guardadas en el vestido semillas mágicas de la flor de la amapola   La ruta hasta la ciudad costera es larga pero segura No hay que tener miedo a la travesía por mar Afrodita te acompaña   Habrás de elegir a tu llegada —eso sí— entre el dulce abrazo de Safo y nadar junto a las sirenas blancas      *** Poemá inédito de Joaquín García para su nuevo poemario Intentar la luz (Ed. Adarve, 2026) La hora del vermut Agosto, 2026  

fragilidad

              acallar el tumulto de las ciudades para que se pueda oír el canto del petirrojo la memoria de la piel la fragilidad del latido   escuchar a las ancestras su cauce y su murmullo   no caer en la desmemoria en la producción acéfala en el hombre que se cree hecho a sí mismo sin deudas ni historia hijos de un linaje abúlico   hacer pequeñas albercas para que naden las ranas beban los gorriones   y las trabajadoras del campo puedan mojar sus manos y su rostro   caminar por ríos y veredas junto a los que cultivan la tierra y el silencio   ayudar a parir a los terneros   ser junco en la sombra fruto en la orilla eco del vagido   ser asombro entre los acebales caléndula y genciana para los hematomas del mundo   abeja que poliniza las flores con ternura nuez rebrotando de la arcilla como zarzales de septiembre   bálsamo de algas y limos negros para un campo que agoniza   y decir con los animales en peligro que la vida no está en otra parte   no discurso construido solo un destello sin palabras   de un bosque ancestral legado por nuestras generaciones   que es freno al desierto voz de la conciencia y luz en las heridas        ***   Poema inédito de Joaquín García Ruiz-Zorrilla para su próximo libro Intentar la luz (Ed. Adarve, 2026) La hora del vermut agosto, 2026

Lisboa: habla

Los pescadores se preparan con sus grandes redes El sol despunta sus primeros rayos Ah el comienzo tantas veces imaginado Quieres nacer finalmente a este mundo terrible   Los viajeros ya llegaron a puerto mientras escucho tu voz casi inaudible a lo lejos ¿Este murmullo luminoso es acaso tu nombre?   Dices al fin una palabra que es tuya y no es de nadie. ¡Y alzas alegre la mano! Existes más allá del recuerdo, prodigio del afecto, certeza azul y pura   Temblor y aire, arriba en los balcones vuela un pañuelo blanco… ¡libertad! Lisboa, eres la canción de la luz La claridad y el mar Suficiente y cuánto      ***   Poema inédito de Joaquín García para su próximo libro Intentar la luz (Ed. Adarve, 2026) La hora del vermut agosto, 2026

espejo

¿El cristal de un espejo ha de ser tan puro como el hielo? Entre lo tangible y lo inasible, acepto el juego de lo inexistente; sus engaños cotidianos, sus tímidos reflejos Estoy frente a un laberinto sin paredes, lanzando flores al abismo. Esto no es nihilismo ni apología de tristeza, es celebración y ensalmo. ¿A quién cantaré mañana? El canto del alcaudón nos avisa del peligro pero ¿por cuánto tiempo? Este rostro que veo, ¿es acaso tu rostro? Avísame cuando te marches para ir contigo. El cuerpo es un gesto precioso de arqueología y yo busco en las capas de tu discurso el origen de la luz La fotografía —doble ominoso del espejo— es algo terrible dice Mary Jo Bang; inmortaliza un instante, le otorga quizás valor supremo, pero acalla el sentimiento Es una equivocación del archivo, una presencia ausente. Es un león enjaulado donde goza un espectador voyerista. Sedimento de viejas tristezas donde debería correr límpida el agua ¿Qué dice de pronto este río tan antiguo como el mundo? ¿Qué senda seguir, en este momento, que no tenga reflejos ni espejismos?      ***   texto inédio de Joaquín García de su próximo libro Intentar la luz (Ed. Adarve, 2026) La hora del vermut agosto, 2026  

loco

  No vine aquí a ser paloma mensajera, héroe de mármol, epígono del llanto. Hicieron de mi historia un elogio condescendiente, una negativa razonada, un silencio que esconde el miedo. Fueron hábiles los médicos para meterme en sus cajones, pero ninguna solución a estos escombros acumulándose en los bordes de la noche, para este vasallaje de hilos invisibles: excesos agotadores del amor. ¿El mundo es un lugar donde solo se sufre? ¿Y los que no tenemos patria, podemos tener palabra? No les he contado que de madrugada crecen flores extrañas en mi almohada y que conozco muy bien el lenguaje de las aves. A veces no digo lo que temo y me duele lo que callo. Lleno de un calor interno corro descalzo por los jardines dejando mis libros en los bancos y ramas más altas de los árboles. Pues ¿qué mejores testigos para mis palabras que las abejas viajeras y la mirada atenta de los pájaros?      ***   poema inédito de JOAQUÍN GARCÍA de su próximo libro Intentar la luz (Ed. Adarve, 2026) La hora del vermut Agosto, 2026

la piel del sueño

  Tu alma vive bajo la piel Muerte y soledad, fieles compañeras, pétalos de luz que no se apagan con el llanto Luchas ciegas, agonías calladas, buscaban sedientas una claridad no herida por el rayo Un sol alzado e inclemente de julio fue la verdad de tu causa En tu viaje hacia un hondo centro creaste con tus manos olmos de sombra doble y abedules errantes. Cuando te marchaste, animales invisibles comenzaron a salir de tu cuerpo Tu corazón habló diáfano, con el idioma del pueblo Ni una gota de tristeza quedó en el sudario Los pájaros no se atrevieron a moverse Hicieron silencio los árboles      ***   poema inédito de JOAQUÍN GARCÍA de su próximo libro Intentar la luz (Ed. Adarve, 2026) obras en imagen destacada por la artista MUGI TAKEI, “Bulbs” (izquierda) & “Grandmas little girl” (derecha) La hora del vermut Agosto, 2026

la llamada del porvenir

  Muchas pasajeras fueron liberadas pasajeras del alfeizar y el viento gracias a mucho esfuerzo            y a un último acto de magia No, esto no es labor precisa de entomóloga Aquí los insectos están muy vivos Míralos; como van cubriendo como pequeños caracoles las páginas su baba invisible es la tinta donde florecen lágrimas en las tardes sin molde del verano Sin embargo, la amenaza continua; alguien sin silbo ni bramido —puro oráculo sin reflejo en el espejo — está robando algunos huesos de las criaturas está cambiando cervatillos por leones La poeta lo sabe y no va a consentir este atropello En el zaguán de su infancia guarda algunos artefactos todavía sin estrenar; son antenitas amarillas en la piel de los nenúfares palabras sabias escuchadas en la casona de sus abuelas soles oscuros caídos en las manos de las estrellas      ***   texto inédito de JOAQUÍN GARCÍA de su próximo libro Intentar la luz (Ed. Adarve, 2026) La hora del vermut agosto, 2026

Agua

En esa cocina mientras lava los platos, mi madre, siempre cuenta las mismas historias. No sé porque surgen en ese lugar…después de hacer el desayuno o alguna comida, ahí empiezan. Ella se pone a fregar, limpia la encimera y deja correr el agua del grifo mientras relata como mi abuela, al finalizar la guerra, cruzaba el Río Tajo en una barca para llevarle comida a mi abuelo encarcelado. Yo imagino ese agua de río, mientras miro la del grifo que mi madre deja correr al narrar a esas mujeres atravesando el Tajo para llevarle comida a sus maridos. Entonces mi madre apaga el grifo -como si el agua de la historia del rio, le llevara a percatarse de la que desperdicia en su cocina- y habla de la abuela Antonia y de su atreverse a cruzar en aquella barca en días en los que el río estaba crecido y el barquero, borracho. Imagino ese río enfurecido y a la abuela-de la que solo conocí sus historias- cruzándolo, mientras agradezco internamente que mi madre haya dejado de desperdiciar tanta agua en la cocina. Ese mismo elemento que pudo ahogar a mi abuela hace más de ochenta años, le sobra ahora a su hija cuando friega los platos. Mi madre repite estas historias, es algo que hace siempre igual: empieza con una y sigue con la otra, relatando los sucesos de la misma manera, no varía ni un ápice. Yo escucho en la cocina con el poso del café del desayuno o con el plato de comida aún en la mesa, atendiendo, como si fuese la primera vez que las escucho, como si nunca antes las hubiese oído. Cuenta del pueblo en la posguerra de su niñez, en esa casa llena de niños todos a cargo de su madre. Eran cuatro hermanos y mi abuela acogió también a la prima Merche y a otra niña del pueblo con ceguera y discapacidad, cuando ambas se quedaron sin padres. La escena insiste de forma similar. La disertante: mi madre, con la principal oyente en frente: su hija, interpretando la secuencia de la cocina en el pueblo. A veces dudo si es conocedora de su propia repetición. Parece evidente, pero me hace sospechar, ya que nunca ha mencionado la multiplicidad de veces que lo ha contado. Aun así, no develo el secreto de su reiteración, a riesgo de que la espante, puesto que no actúo en esta escena, realmente quiero escucharlas una vez más: algo en ellas que me atrapa incansablemente. En su repetición está también la mía. Será la propia escena, serán las historias, será la reproducción de mi madre contándolas. Será el tratar de buscar en la similitud, atisbos de diferencia que abran márgenes a preguntas que aún no he hecho, pues es ahí cuando descubro algo desconocido. El otro día, por ejemplo, introdujo algo mencionando la manera en la que le dijeron que llegó el abuelo de la cárcel: “alcohólico y violento”, aunque siempre haya rescatado que “nunca le puso la mano encima”, con la misma franqueza con la que dice que nunca le dio nada de cariño. Como si a pesar de esa carencia de amor originaria, ella, sin rencor ni afecto, quisiera ser justa y dar al César lo que es del César, pues se contuvo de quererla tanto como se contuvo de pegarla. ¿Pero entonces el abuelo volvió de la cárcel y tú ya habías nacido? Pregunto yo. No, a mí me tuvieron al volver él, solo Lorenzo nació antes, al finalizar la guerra. Quizá también Manuel. No sé, pero mi hermana y yo, nacimos ya después de salir el de prisión. A lo largo de los años, especulo en la necesidad de contar las historias del mismo modo y casi con las mismas palabras, como una cantinela de la guerra. Quizás ella también trate de buscar algo nuevo en lo repetido o quizás, la propia repetición custodie intacto su pasado y a la vez, el legado de su madre. Ahora mi madre habla en la cocina, en el salón, en el comedor…y por la brisa que compartimos, se transmiten las palabras que construyen su relato. Me pregunto si necesitará simplemente soltarlo al viento, airear las historias, ventilar lo vivido para que salgan un rato afuera y después, vuelta a empezar. O pudiera ser, tal vez, que ambas tratemos de buscar algo nuevo en lo repetido. La repetición se puede dar en la cómoda cocina de un hogar familiar.   *** fragmento de un proyecto en construcción de escritura sobre familia y memoria histórica SARA GARCÍA RODRÍGUEZ 

ser reflejo de la luz

A través del microscopio el mundo se volvería extraño; la infancia sería una pequeña piedra que cayó de la luna alguien atravesaría sin dudarlo los émbolos del silencio para saber si hay sonido entre grietas y raíces. Otro, querría acariciar muy despacio estambres de plata, filamentos de polen, finísimas patas de mariquitas o libélulas. A través del microscopio se amplificarían los actos crueles pero también los gestos de ternura. ¿Sería eso necesario? ¿Acaso soportable? Podríamos ver latir el universo en un milímetro de musgo y átomos orbitar furiosos a través del liquen del granito. Observaríamos también la geometría del agua fractal como la nieve, a la espora darse abierta y generosa como la espuma. ¿Lo vulnerable es sinónimo de lo minúsculo? ¿o es al contrario? ¿Es la biología la genealogía de cualquier acto de amor? Sabríamos por las lentes aumentadas que no son sólo son los insectos los que hacen crecer fuerte el sotobosque. ¿Quién nos dará el oxígeno que respirar mañana? La arcilla se está nutriendo de ínfimos derrames minerales, de lágrimas vivas. Noche sin goznes ni barreras en esta explosión de planetas subterráneos. Silencio. Un óvulo y un espermatozoide están poniendo en suspenso temporalmente la entropía. ¿Cómo crece un ojo, unas pequeñas manos, de la unión de dos sencillas células? La pandemia hizo algo al tiempo, aceleró las respuestas cuando todavía no había preguntas. Es mucho más necesario, en este momento, abrazar el riesgo que reparar relojes. ¿Adoptaremos duras azadas para romper bolígrafos? Hay que juntar ambos, hay que escribir una nueva historia en el lienzo de la tierra. Es momento de actuar. Pasado y futuro forman una misma sustancia. Urge ser reflejo de la luz Urge su viaje y su destino. Multiplicad dones y semillas, proteged el agua, llevad versos y leche pulmonar para los rebaños y las mieses… Huid, niños y niñas, de la perfección de las esferas.       *** poema inédito de Joaquín García, titulado “Es momento de actuar”, de su próximo libro Intentar la luz que se publicará en editorial Adarve en 2026. Dedicado a la poeta galega Olga Novo Imagen destacada: carátulas de portada del álbum Renacido (2023) del artista colombiano Lucas Hill https://lucashill.bandcamp.com/album/lucas-hill

las razones de la nieve

Lo que yo busco no se halla en los bazares del mundo. Busco los micelios de la nieve, este deslizarse indeciso de los dedos en el sustrato negro, un país habitable y sin mirada. Quiero abandonar la inmovilidad de los muertos vivientes y aceptar esta causa, este estado de gracia, que hiende misteriosamente mis sentidos. No es lo mismo estar obnubilado que estar ciego. Únicamente te pido, amigo, poder compartir contigo esta luz que habita en los márgenes. Te prometo que es fértil la vereda de la amistad. ¿Qué relato se escucha en el extremo de la ignorancia? Prefiero la inocencia del fruto que late en la tierra, que la mirada omnividente. Desde luego, no es fácil liberarse. Existen también prisiones interiores, ataduras invisibles. No quiero hacer un interrogatorio a la verdad—esa crueldad desatada—sino la dulce amabilidad desprendida de tus manos. La verdad, no puede ser a toda costa. Lo que tengas que decirme, te escucho. Y eso basta. No necesito honores ni medallas, solo deseo nadar en un río lleno de peces y silencio. Ser el perro que hace surf sonriente sobre la ola. Obtener algo del oxígeno del aire, sentir la frescura del agua. Voy a arrojar esta tarde huesos de misericordia para que se sacien los lobos y liberar de trampas y veneno a los pájaros. ¿Les bastará a los patos con estas migajas de entusiasmo? Somos el epílogo de un texto olvidado, la noche antes de la noche, una quietud apenas conmovida por el lento avanzar de las tortugas. No hay aquí más motivos que un lento despertarse a la vida mientras nos vamos desprendiendo de los viejos significados. Ni siquiera la turgencia de la nieve es un sacramento. Y sin embargo, compañero, existen los milagros. Los tréboles de lluvia, la compasión desgajada de los labios, la alegría de bailar, no tienen causa. Quiero saber si hay otro germen posible para unir esta comunidad que no sea la palabra. No una genealogía estéril labrada a golpe de pulsión ni esta prisión de sentido que solo conduce a los sanatorios psiquiátricos. No la muerte, no la muerte. ¿Qué crece más allá de la corrupción de las ciudades y el sometimiento tecnológico? Luz eres, amigo; imposible saber su causa *** Poema inédito de Joaquín García, titulado “Razones de la nieve”, de su próximo libro Intentar la luz que se publicará en editorial Adarve en 2026. Dedicado a su amigo Jorge Imagen destacada: Arte por CATHERINE HYDE, “Rook: against the sylver sky” (izquierda) & “Land: Silbury hill” (derecha) La hora del vermut mayo, 2026

acompañar el comienzo de la vida

Había una vez un grupo de personas que se dedicaban a acompañar el comienzo de la vida. Las llaman educadoras infantiles.  Para llevar a cabo esta labor, necesitaron formarse mucho en diferentes aspectos, ya que es algo que no puede hacer cualquiera. Pasaron años estudiando ciclos formativos de educación infantil, carreras universitarias de maestras, másteres específicos, cursos de diferentes pedagogías, idiomas… Ellas tenían que ser lo suficientemente buenas en su trabajo, pues sabían que tenían entre sus manos una gran responsabilidad.  Pasaron los años y después de invertir su tiempo, esfuerzo y dinero en formarse salieron a la sociedad para poner en práctica todo lo recibido.  Caminaron con su maleta llena de conocimientos y una gran ilusión dispuestas a repartir todo lo aprendido por las escuelas de Madrid, pero en esta búsqueda se llevaron una gran sorpresa, se toparon con la realidad. Se encontraron solas, con aulas llenas de niños y niñas que no podían, ya no educar, ni siquiera acompañar. Condiciones precarias que nada tenían que ver con lo que les habían contado en su formación. De ninguna manera podían poner en práctica todo lo aprendido. Aun así, ellas seguían intentándolo cada día, pero volvían a sus casas pensando en todo lo que les habían faltado por hacer y en todos los niños que no habían podido ni mirar a los ojos ese día. Estaban tristes, frustradas e indignadas. Sabían que no podían seguir así, tapando y sosteniendo un sistema que no funciona. Sabían que su precariedad laboral influía directamente en el bienestar de sus alumnas ya que los cuidados y las relaciones a estas edades tempranas determinaban la salud mental de los niños a un futuro. Sabían que estaban sufriendo maltrato institucional y tanto ellas como la infancia y sus familias merecían un trato digno y merecedor de unas condiciones diferentes para acompañar lo más valioso de la sociedad. Poco a poco se iban desgastando, sus cuerpos iban enfermando y su salud mental estaba en peligro.  Así que un día dijeron ¡basta! Se organizaron y salieron a pedir y gritar a las instituciones el cambio que tanto merecían. Inundaron las calles y las plazas de amarillo. Las podrás ver en muchas partes, si te encuentras con ellas apóyalas y acompáñalas porque, sin ellas, los cuidados no funcionan.  Dicen que no volverán a las aulas hasta haberlo conseguido. Y colorín colorado este cuento NO ha acabado…      *** ALMUDENA DEL OLMO es madre y educadora infantil en la etapa de 0-3 años Damos las gracias con mucho cariño a la autora por habernos remitido este texto tan lleno de fuerza, valentía y vitalidad Collague en imagen destacada: Lucy Fleming, ilustradora (izquierda arriba) https://www.lucyflemingillustrations.com &  Fiona Woodcock, ilustradora (centro arriba) https://www.fionawoodcock.com La hora del vermut abril, 2026

dos cuadros de la artista Catherine Hyde

he tenido un sueño

  SOÑÉ QUE ÍBAMOS a mi refugio secreto y quemaba frente a ti la vieja máquina de las canciones ¿la radio compartida con mi hermano? ¿mi bicicleta amarilla? gritando que así la vida volvería a ser justa Sollozaba y tú me calmabas como madre abnegada o novia primeriza. Luego me dabas la mano y sin decir nada                          salíamos afuera   LLEGÁBAMOS al bosque a encontrar lo que no se sabe ¿racimos de lluvia?             ¿el origen del agua? Yo insistía durante el camino preguntando quien podría devolver a la realidad sus imágenes Tú me señalabas muy cerca de tu corazón árboles que pueden decir su historia sin necesidad de expertos ni la rigidez de la gramática Árboles capaces                      de dar frutos con nombre verdadero                     ***   dos poemas de El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) Joaquín García Imagen destacada: dos obras de Catherine Hyde, «Blackbird along the garden wall» (izquierda) & “Blackbird: midsummer nights eve” (derecha)  Se consiguen sus obras en: https://catherinehyde.co.uk/ La hora del vermut, abril de 2026

diálogo en la calle con la melancolía

— ¿QUÉ DICES todavía tú, melancolía?   —  ¡Vayamos a nuestro refugio donde el mundo desaparece y un Sol negro de antigua belleza nos condensa.   —  Esta vez no, le respondí.   —  Regresemos a la infancia, donde tú y yo bajo las sábanas celebrábamos nuestras fiestas tristes.   —  Melancolía, tengo prisa.   —  ¿A dónde vas?   —  A la vida.   *** poema con epígrafe inicial dialogo en la calle con la melancolía, por Joaquín García, del libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) La hora del vermut, abril de 2026  

estar a la altura de la herida

  EL HIJO al nacer porta mucho del padre y el padre espera grandes cosas del hijo. Son dos espejos mutuamente orientados, que si no se desacoplan pueden acabar cegando. Entre ajuste y ajuste: la ira y la esperanza. Cuando llegaron los peligros del crecimiento y el mundo comenzó a empujar con fuerza centrífuga, mi padre asumió que no sería a su imagen y semejanza y yo, que para esta travesía, su palabra y su amor no bastan. Vivir es estar a la altura de la herida. Quien quiera entrar en Ítaca             tendrá que dejar afuera los espejos.                  ***   TU CUERPO se volvió rezo en la noche de la ausencia. Fulgor de la angustia, de tu viaje de lo visible                                 a lo invisible y un abrazo desconsolado a un ataúd inerte comprendí: ningún hijo puede con su cuerpo devolver la vida a su padre. No era aún el tiempo del milagro; la noche es el momento de la palpitación y la inminencia donde el silencio es fecundado por una colección de lágrimas y recuerdos tiernos de la infancia.                         ***   PADRE, te fuiste sin darme una palabra que necesitaba: ¿Cómo elegir lo que no se elige? ¿Qué palabras para para la larga travesía del mar? Tu tierra natal, tu mar, tu mar eterno. Tus amigos fieles, la vida sencilla que tanto amabas, la caricia de un cabello en un verano que nunca terminaba. El milagro sería finalmente a la inversa, el signo-losa entraría en la mecánica fluida del significante y la vieja lápida del cementerio se llenaría de flores y palabras. Cuando salimos, había llegado                                             ya la primavera.   Poemas a mi padre, por Joaquín García, del libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) La hora del vermut, abril de 2026

collague con carátula de la película "Vía Láctea" del director Emir Kusturica

por los caminos de la vía láctea

  PIDO por una opresión que sea de mentira, pistolas de fogueo apuntando a pájaros atraídos por la luz, señoras subidas a campanarios, gatos humoristas brincando entre mantas y chimeneas, por espacios blandos y habitables y no en un libro de Orwell de ventanas clausuradas. ¿Quién no quiere huir hasta el paraíso si es de la mano de Mónica Bellucci? ¿Qué hay tras el túnel recorrieron las mariposas? ¿Qué precio para el amor que es contra todos y contra nadie? Suena a lo lejos música celeste para el final hace mucho tiempo imaginado. De los exiliados del lenguaje nadie persigue a los que murieron ni a los que no tienen miedo. Veo árboles, violines llorando de alegría, relojes catapultando perros y ratones, iglesias ocupadas por el pueblo y muertos que se levantan intactos de sus ataúdes. Pasteles bosnios para celebrar el comienzo de ninguna guerra y muy altas en el cielo, surcando la Vía Láctea, diminutas guirnaldas amarillas. Quiero, amor, que nuestra vida sea como una película de Kusturica.   Poema que se inspira en la película Vía láctea de Emir Kusturica. Pertenece al libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) escrito por Joaquín García. La hora del vermut, abril de 2026

la llamada del porvenir

  Hemos acudido a la llamada del porvenir pero en la caverna platónica no había nadie y los que quedaban, no deseaban ser liberados. Salgamos de las pantallas que nos alienan y conjeturemos de nuevo sobre la ilusión aunque seamos pocos, otros se sumarán más tarde tendremos que hacerlo solo con palabras con la lengua olvidada de nuestros ancestros con todo aquello que perdimos porque aún crece en la aurora la esperanza como pájaro alzado al viento y fruto indeciso del lenguaje. El punto nunca final, río que alimentamos con nuestros propios cuerpos, se convierte en coma, con todo lo ínfimo-extraordinario que podría poblar de nuevo el mundo. Hemos de fecundar con jirones de música el cielo, hacer de él un collage surrealista. Esa es nuestra misión. Es la dignidad de enumerar —quizás los que escribimos hagamos solo eso— pero sin escalas ni jerarquías porque la poeta mira con el mismo amor a las lombrices y a los cometas   ***   De la grieta placentera de la madre surgió la dimensión telúrica del cielo; un fluir tenue entre el reflejo tibio y su muerte. Veo crecer simbolitos de ternura para abrevar animalillos de agua. Los polluelos quieren caminar ya fuera del cascarón —lo comprendo— pero ¿qué hacemos con lo masculino y lo femenino, con todas nuestras ilustres categorías del discurso? Parece que nuestra última carta no llegó a destinatario. Algo del amor también ha de perderse. En el horizonte, sin embargo, se vislumbra el placer indecible de una mujer flor sin luto/tea ardiente tímida baliza para los barcos errantes. Eso era entonces la reencarnación: mirar con piedad la presa caída en las manos de las muchachas primerizas administrar con cuidado la comida y el vértigo en el alhelí de los montes azules no creer en obligaciones ni consejos mientras un crepúsculo enamorado guía de vuelta a los pastores del pueblo. Esta noche las estrellas no nos piden hermenéutica, solo estar despiertos. ¿Cuántas veces más, amor, habremos de ser salvados por el fuego?   Poemas del futuro libro Intentar la luz, de Joaquín García La hora del vermut, abril de 2026

obras de arte en imagen destacada de Lisa House; “Safron Sky” (izquierda) y “Wild Souls & Mandarins” (derecha)

beber la flor de agua

                                                                                                          a Natalie  Diaz                                                                                                                                       Verte/Alba de puntillas sobre barandilla/Verte Alardea De toda tristeza con chasquido azul Perturba Verte/brincando por alero medianil/verte Parir línea de aire (ge)latina Tú_trotalindas chisquera_prendedora_ de sombra_ de ala de ¡hola tarde! de cinco/de cuatromás tunomás India_ Natalie Diaz_que vadeas río de luz de tarde Crujiente dulce Será por hermano árbol Mezquite nutre de harina & miel Junto a la casa lengua Mojave que te respira que te cobija – Enrojece ver correr agua trashumante a contadas vueltas de llave Vente/a cantar con corro de lozas con carro de grullas/Vente Ciega_sorda_mudez de tribu errante Pegar el oído a rail de bisonte_ al pabellón enérgico Esforzada por derrotas_decantame Ave María_ Abruma como apetito devoto Sueño que aún hay hierro en forja Golpéame como gatillo disruptivo Golpéanos                                                                 ***                                                                                                                                                        a María Negroni Cuando quise remontar el camino del agua el cuento de los sueños impenitentes me fue robado Cuando quise contenerla me mostraron aliviaderos y repartos equivalentes Cuando vino nutrida de humores y algas deseantes me dije que me dijeron: – Déjala correr   * Dame María Negroni una octava más Para no ser arrollado por una máquina de nieve O llevado por delante por una araña de cristal Tiempo para beber la flor de agua que exhala la fuente Con remite de zapata de lana Una de las ochomil de las docemil piezas necesaria Para que esta sola nota llegue al pabellón del olvido    * Vine a cantaros Acompañada por aldabas que con ternura de nudillos Percutían sobre una lámina de agua múltiple Inesperada belleza al oído como alarido o respingo Para alivio de esta nuestra ignorancia del mundo Desbaratando la teoría de una materia prima para toda semejanza Errante amanza Una suerte de Cantiga En que se da por recibida la muerte                                   En recuerdo de mi padre, marzo de 2026                                                                     *** Dos poemas inéditos de RAMÓN FARRÉ BRULL escritos para el club de lectura “Una cabeza llena de pájaros” que coordina la poeta María Beleña, que nacen de la lectura de los libros Escena de lenguaje de María Negroni (Kriller71 Ediciones, 2025) y Poema de amor poscolonial de Natalie Diaz (Vaso Roto, 2022) Acompañan obras de arte en imagen destacada de Lisa House; “Safron Sky” (izquierda) y “Wild Souls & Mandarins” (derecha) web de la artista: https://www.lisahouseartist.co.uk/ Agradecemos con mucho cariño a Ramón Farré habernos enviado estos dos poemas tan interesantes y sugerentes marzo, 2026

Odile Redon, artista francés, OPHELIA “Ofelia” (izquierda) / PROFIL SOUS UNE ARCHE “Perfil bajo un arco” (derecha)

Ofelia

Ofelia no murió, vive todavía más allá del ruido de la polis en las veredas de los caminos ofrecidas por el lecho de los ríos y el cuerpo de las náyades   no la obliguéis al éxito y a la producción        no hagáis un trono de oro al sol                no cubráis con joyas el desamor Un camino solo y basta   ahora es de noche y sus manos blancas cubren el vientre del mundo es el tiempo del sueño                y de la escritura del agua   más que puro cuerpo y latido sembradora incansable de lo que no se sabe ¿fue Ofelia quien abandonó la ciudad o la ciudad quien la abandonó a ella?   heraldos sin corazón, frenesí de los caballos, no vayáis a irrumpir donde habitan flores del sauco y pacíficos álamos terrestres   ruta prohibida, ¡ni un paso más allá de la frontera de musgo!   tierra herida, de cuerpos insepultos y marcas borradas   ¿dónde está la verdad? ¿podrá volver a nacer el silencio?   dejad a Ofelia hablar                    con sus propias palabras   Nota: texto inédito de Joaquín García, titulado “Ofelia” Este poema se inspira y surge de la lectura del artículo de Liv Ortiz “Ofelia: Más allá del objeto hay un río” publicado en el número siete de la revista digital Punto de fuga: https://puntodefugarevista.com/ofelia-mas-alla-del-objeto-hay-un-rio/ Imagen destacada: Odile Redon, artista francés, OPHELIA “Ofelia” (izquierda) / PROFIL SOUS UNE ARCHE “Perfil bajo un arco” (derecha) La hora del vermut, enero, 2026

obras del artista polaco Jozef Wilkon, HISTORIA DOBREGO WILKA “La historia del lobo amable” (izquierda) / SIEDEM KSIĘŻYCÓW “Siete lunas” (derecha) Josef Wilkon fue un artista apasionado del movimiento de los animales y la ilustración para libros para niños. La editorial Zorro rojo, lo eligió para ilustrar el libro El libro de la jungla, de Rudyard Kipling

qué soñarán los lobos?

  Pocos animales tan enigmáticos y propicios a la leyenda, tan definitivos para la cultura occidental como el lobo. El lobo simboliza lo primigenio, lo liminal, lo no incorporable a la cultura. ¿Por eso se les persigue cruelmente llevándolos al borde de la desaparición? El lobo es crucial en la institución mítica de Europa. Fue la loba Luperca la que amamantó bondadosamente a Rómulo y Remo, gracias a ella, se pudo fundar la ciudad de Roma. Desde los “pequeños dioses que aúllan”, benefactores del pueblo Ainu originario de Japón, hasta el monstruoso Fenrir nórdico, que hay que sacrificar para que se produzca el ascenso victorioso del héroe hijo de Odín, el lobo ha sido objeto de todo tipo de especulación y leyenda En los cuentos populares el lobo suele ser malvado: disfrazarse de oveja para comerse a niños inocentes o soplar con violencia la casa que con paciencia han construido los tres cerditos. Sin embargo la entrañable Akela de «El Libro de la selva» (1894), escrito por el británico Rudyard Kipling, cuenta la historia de un niño indio que es abandonado en el bosque y criado por este lobo y su esposa. Esta leyenda de los niños criados por lobos todavía se escucha algunas noches de invierno frente al samovar en aldeas remotos de la vieja Europa Es en esta polaridad -tensión irresoluble-  donde el canis lupus erige su leyenda. En este suelo fértil, entre la amenaza angustiosa para los seres humanos y el rumor popular del animal benigno que cría y salva a los niñes, donde el dueto sueco «First Aid Kit» compusieron su ya legendaria canción “The Wolf”. En el video que os envío, orquestado con gran atención al detalle por Johan Södeberg, se filmó en el imponente bosque de Järvsö, Hälsingland, en la Suecia natal de Johanna y Klara ¿Es la madre y el padre lobo los que huyen de la civilización ahuyentados por una especie de San Jorge victorioso, reinando al fin la luz divina sobre las sombras? ¿Os es un deseo más atávico el que rige, el de devenir lobo lo que anima la canción sea lo que sea lo que eso signifique? Hay ecos también del cuento alemán «Hansel y Gretel», donde se buscaría un rastro navegable para orientarse en los peligros bosque y paliar así la errancia. Es difícil elucidar el significado último de la canción, ya que existe cierto sincretismo y una ambigüedad deliberada en su construcción. ¿Nosotras interpretamos el texto o es el texto quien nos interpreta a nosotros? Johanna y Klara, nuestras artistas, aparecen bailando con túnicas blancas y cabezas de lobos encarnando lo que parecen rituales mágicos como si de los pueblos originarios se tratara. Algunos símbolos parecen formar parte del guión de algún relato inquietante: las muchachas puras e inmaculadas frente al fuego iniciático y la cruz de madera dentro de una especie de círculo protector. El caleidoscopio que distorsiona y amplifica la mirada alucinada. Manos que se unen fraternalmente frente a las amenazas indecibles del bosque Frenesí y vértigo, locura y éxtasis, mientras la canción reza imparable:   «sagrada luz, quema la noche, mantén fuertes los espíritus. Míralo crecer, hijo del lobo y sigue adelante» Imposible no acordarnos del viaje iniciático a través de volcanes y montañas, siempre al borde del desamparo, en “Chamanes eléctricos en la fiesta del sol” de la ecuatoriana Mónica Ojeda Wolf fue la canción elegida para iniciar su concierto en el Festival de Glastonbury en 2017. Fue una actuación llena de fuerza y emoción donde las dos hermanas, mostraron un ejemplo de sincronización y música sanadora. ¿La culpa primordial dio paso a la redención como parece sugerir la letra? ¿Es acaso el deseo de extirpar el pecado original lo que transmite inconscientemente el grupo? ¿Cuánto hay en sus letras y escenografía de herencia cristiana? El ser humano se alejó de la naturaleza de forma irremediable. El instinto fue sustituido por la pulsión, llegó el aluvión de lenguaje y borrón y cuenta nueva. Esto no es un cuento: así nacen los niñes al mundo, a los significados imprecisos del lenguaje. Con estos mimbres intentamos construir nuestra vida. Con un lenguaje que no es nunca mimético ni natural. Sin embargo, según la poeta ecofeminista mexicana Maricela Guerrero, quedó dicho en su clarividente poemario El sueño de toda célula (2018), los seres humanos aún podemos hablar lobo, hablar árbol ¿Es esto una utopía? ¿con que lengua se encarnaría lo imposible? ¿lo que no se tiene? ¿Es esto lo que se les arrebató a los pueblos originarios? ¿La capacidad de honrar la naturaleza y a sus ancestros? ¿Es este el fundamento del misticismo de First Aid Kit? ¿Cuál es la fuente verdadera donde beben su iconografía y sus letras? Nostalgia de lo absoluto y la conexión perdida con la naturaleza, quizás, pero llena de belleza melodía telúrica y magnética aullido nocturno de lobo: imposible arrebatar su enigma   Nota: texto de Joaquín García, crónica sobre el dueto musical sueco FIRST AID KIT imagen destacada: obras del artista polaco Jozef Wilkon, HISTORIA DOBREGO WILKA “La historia del lobo amable” (izquierda) / SIEDEM KSIĘŻYCÓW “Siete lunas” (derecha) Josef Wilkon fue un artista apasionado del movimiento de los animales y la ilustración para libros para niños. La editorial Zorro rojo, lo eligió como ilustrador para El libro de la jungla, de Rudyard Kipling La hora del vermut, enero, 2026

obras del artista japonés Kumi Obata, “Landscape in the fog” 物静かな散歩 (izquierda) / “The Scene at the Back of the Drawer” ひき出しの奥にある風景 (derecha) 

piedra que cayó de la luna

  A través del microscopio el mundo se volvería extraño; la infancia sería una pequeña piedra que cayó de la luna alguien atravesaría sin dudarlo los émbolos del silencio para saber si hay sonido entre grietas y raíces. Otro, querría acariciar muy despacio estambres de plata, filamentos de polen, finísimas patas de mariquitas o libélulas A través del microscopio se amplificarían los actos crueles pero también los gestos de ternura. ¿Sería eso necesario? ¿Acaso soportable? Podríamos ver latir el universo en un milímetro de musgo y átomos orbitar furiosos a través del liquen del granito. Observaríamos también la geometría del agua fractal como la nieve, a la espora darse abierta y generosa como la espuma ¿Lo vulnerable es sinónimo de lo minúsculo? ¿o es al contrario? ¿Es la biología la genealogía de cualquier acto de amor? Sabríamos por las lentes aumentadas que no son sólo son los insectos los que hacen crecer fuerte el sotobosque. ¿Quién nos dará el oxígeno que respirar mañana? La arcilla se está nutriendo de ínfimos derrames minerales, de lágrimas vivas. Noche sin goznes ni barreras en esta explosión de planetas subterráneos Silencio Un óvulo y un espermatozoide están poniendo en suspenso temporalmente la entropía. ¿Cómo crece un ojo, unas pequeñas manos, de la unión de dos sencillas células? La pandemia hizo algo al tiempo, aceleró las respuestas cuando todavía no había preguntas Es mucho más necesario, en este momento, abrazar el riesgo que reparar relojes. ¿Adoptaremos duras azadas para romper bolígrafos? Hay que juntar ambos, hay que escribir una nueva historia en el lienzo de la tierra Es momento de actuar. Pasado y futuro forman una misma sustancia. Urge ser reflejo de la luz, su viaje y su destino Multiplicad dones y semillas, proteged el agua, llevad versos y leche pulmonar para los rebaños y las mieses… Huid, niños y niñas, de la perfección de las esferas   Nota: poema inédito de Joaquín García titulado “es momento de actuar”, dedicado a la poeta Olga Novo. Este texto no se hubiera producido sin la lectura de su libro Felizidad (Olifante Ediciones de poesía, 2020),  libro que recomiendo mucho. Imagen destacada: obras del artista japonés Kumi Obata,  “Landscape in the fog” 物静かな散歩 (izquierda) /  “The Scene at the Back of the Drawer” ひき出しの奥にある風景 (derecha)  https://kumiobata.com/ enero, 2026

obras de la artista británica Catherine Hyde, “ROBIN: AT THE EDGE OF TWILIGHT” (imagen de la izquierda) y “UNDER THE CRESCENT MOON” (imagen de la derecha)

enigma de la existencia

  Observo, desde los raíles del tren cruzar a un ciervo luminoso, extraviado, como si hubiera comprendido por fin el extraño enigma de la existencia se difuminan los caminos entre la niebla; apenas una explanada de hierba      y la luz vacilante entre las hojas difractando en todas direcciones los indicios del misterio estos grandes arboles guardan el secreto bajo llave mientras los pájaros huyen a su morada y son fecundados los frutos por la lluvia de septiembre  sigue perdido el ciervo      sin brújula     sin migas de pan yo tampoco pude seguir su rastro sus huellas sus huellas que fue dejando en el viento de pronto es de noche; y estoy solo provisto de recuerdos y letras imprecisas       palabras demasiado torpes para dibujar la geometría milagrosa de su cuerpo   nota: texto inédito de Joaquín García, sin título definitivo Imagen destacada: obras de la artista británica Catherine Hyde, “ROBIN: AT THE EDGE OF TWILIGHT” (imagen de la izquierda) y “UNDER THE CRESCENT MOON” (imagen de la derecha) recomendamos mucho la web de Catherine Hyde donde se pueden conseguir algunas de sus increíbles obras Buy prints and originals online enero, 2026

collague con obras “Flowers for Her” por Lesley Grainger (izquierda) y cuaderno por Meredith Anatrella (derecha)

septiembre

  Nosotros que tuvimos el privilegio de no tener nunca que cultivar el campo   disfrutábamos de todos los dones obsequiosos de la tierra   de todos los meses, septiembre era habitualmente el más generoso, tiempo de cosechas y nacimientos.   había siempre, a la entrada de la casa familiar cubos repletos de uvas, melones, tomates y nueces frescas   nuestro padre era como un profeta del Antiguo Testamento creía en el trabajo honrado y en la abundancia   nota: poema inédito de Joaquín García, titulado “Septiembre”,  sobre un recuerdo de infancia Imagen destacada: “Flowers for Her” por Lesley Grainger (izquierda), cuaderno por Meredith Anatrella (derecha) enero, 2026

Obras artísticas- Cuántas lunas tiene mi noche?- Hoy many moons has my night?- Sueño-Dreams- de la artista española Mila Ruiz

cuántas lunas tiene mi noche?

MILA RUIZ, artista incansable, nos ha respondido nuestras preguntas en torno a dos de sus sugerentes obras:   SUEÑO/Dreams  mix media (imagen de la izquierda)  ¿CUÁNTAS LUNAS TIENE MI NOCHE?/How many moons has my night?  mix media  (imagen de la derecha) Esta última, como un fruto que cayó de las estrellas, parece recoger una indicación enigmática; la recogemos con las manos y la leemos con mucha curiosidad: Por la noche todo cambia de dimensión. No hay colores, quizás, sin embargo hay muchas distancias y densidades diferentes. Los sueños pertenecen a la noche, la noche pertenece a los amantes… At night, everything changes its dimension. There are no colors, perhaps, yet lots of different distances, depths, and densities. Dreams belong to the night, the night belongs to lovers… PREGUNTAS PARA MILA RUIZ ¿cómo nacen estas dos obras? Solas Ellas me llaman y yo las escucho, intento dialogar con ellas… aparecen vagamente intenciones dentro de mí, necesidades de expresar algo…nunca sé muy bien qué, pero si siento el empuje. Tengo que ponerme. Despejo la mesa y el alrededor del estudio, (en estos dos casos) cojo un papel, suficientemente grueso como para que me aguante el hacerle perrerías, si surgieran… como en este que lo agujereé y me dejo llevar por trazos, materia, color, pigmentos, pegamentos… etc ¿crees que están en dialogo y suponen una especie de serie o no responden a las mismas coordenadas? el diálogo es en un principio con mis sentimientos, emociones, pensamientos, ideas… luego, es el diálogo entre lo que va apareciendo y lo que el momento sucede, en cierto lugar suspendido entre el ser-la existencia-el no ser y la muerte. El diálogo, sin palabras, aunque muchas de las veces con textos escritos, con texturas, sonidos de los materiales que se van añadiendo o quitando, raspando, marcando, se hacen obra, en este caso sobre el papel ¿dirías que son obras oníricas? no más allá del sueño en el que me mantengo sumergida cada vez que me despierto ¿crees que el inconsciente para ti como artista es siempre buen consejero o a veces no habría que hacerle tanto caso? es en realidad esa la fuente de la que me alimento, aunque no exactamente del inconsciente sino de ese vacío que todos tenemos y sentimos alguna vez, que encuentra su expresión y forma al ser contorneado por cada obra… y nunca era eso, y nunca se cierra del todo, y nunca se nombra ni se cubre por completo. Magnífico pues este hueco, del que siempre bebo *** MILA RUIZ se considera inquieta desde muy pequeña por las artes visuales y el psicoanálisis más adelante, formándose en ambas disciplinas en Madrid, Londres y Nueva York. Actualmente vive y trabaja en Madrid, entrelazando sus dos pasiones; la práctica del psicoanálisis y la producción de obras de arte contemporáneo. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en distintos lugares de España, Nueva York y Portugal. Algunas de sus obras se pueden conocer y conseguir a través de la Web SINGULART, en su página personal: https://www.soymilarte.com/ y en su cuenta de Instagram donde va recogiendo con dedicación su trabajo: mila.ruiz.art Recomendamos la interesante entrevista que le hicieron desde el Equipo de la revista digital Punto de fuga: Entrevista a Mila Ruiz H. Recomendamos mucho la exposición, actualmente en curso en la galería Ra del Rey, junto con la artista María Jesús Aragoneses, que además viene algunos días acompañada de performances.  Estaremos atentos a sus exposiciones en Madrid y otros rincones, para poder seguir seguir con mucha atención sus huellas   *** POBLAR EL INSTANTE DE UNIVERSOS, epílogo a una obra que no termina / por Joaquín García Los expertos en arte, piden e incluso exigen a las artistas -algo injustamente- que tengan rasgos de identidad estables que particularicen sus obras y las hagan reconocibles de esa forma alguien puede decir con tranquilidad: Este es A / Esta la titulamos B / Este representa claramente C así las obras languidecen entre cajones grises y categorías nosotros, que creíamos haber superado esta mirada estrecha, también fuimos con ella algo newtonianos. Elegimos dos de sus obras, Cuantas lunas tiene mi noche y Sueño, y creímos que podrían ser puestas en diálogo, aunque fuera un diálogo tenso o en forma de contrapunto pensamos ingenuamente que eran cuerpos celestes, quizás planetas o pequeñas lunas de un mismo cielo. Estaciones temporales, eslabones de una serie, símbolos interpretables para un viaje seguro y con garantías no pudimos imaginar que su producción, la producción de Mila Ruiz, subvierte la topología de la esfera, es luz difractada, universos contiguos que a veces entran en colisión o apenas / se rozan un instante lleno de milagro / antes de seguir su curso ¿cómo reducir la obra -culto al objeto concreto y tangible- lo que son retazos de la piel y pasión sin nombre? ¿cómo hacer de la sombra también un acto humano si lo que premian los intérpretes es la legibilidad y la plenitud del sentido? si su producción, como ella expresa, parte de un vacío que no puede colmarse, creemos que también ofrece algo de cobijo a este extraño viaje su deseo, decidido y en constante experimentación a lo largo de tantos años, no retrocede frente la fugacidad y la in-permanencia ¿qué quedará de nosotras cuando nos hayamos ido? quedarán nuestras huellas en la vida de los otros / marcas en ese lienzo ampliado que es el cielo / o quizás la tierra una niña, una noche con lunas, observó a una cierva moteada bebiendo de un hueco luminoso y como no sabía lo que era  [ ]  se durmió muy alegre pensando que eso debía ser la vida   Agradecemos con mucho cariño a Mila Ruiz, su disponibilidad y generosa colaboración con la web La hora del vermut, enero, 2026

pinturas de Sylvia Von Hartmanna (Hamburgo, Escocia) “Reflections in a Toadstool” "Kernels, Flowers, Roots and Me”, 2024

centinela de la noche

Centinela de la noche, cuéntame los secretos de la fecundidad de la tierra antes de que llegue el día Háblame del surco impetuoso de los campesinos y cómo hacer para que crezcan fuertes los geranios y las prímulas Cuéntame las ilusiones y los sueños de los niños y las niñas al nacer, ¿que hay en esas cabecitas antes de que irrumpa el lenguaje? ¿qué ven y qué piensan? Háblame del arcoíris y la difracción de la luz sobre hayas y castaños de otoño. Dime, ¿también están tristes los paraguas cuando se mojan? ¿tiene sentido en tu mundo decir nichos de luz o pájaros de nieve? Pregúntale a las mesas y a las sillas, ¿que han aprendido de tanto trasiego de cuerpos y cervezas? ¿cuál es la historia más increíble que han escuchado? Y a las hojas suspendidas en un viento de octubre, si también ellas temen caer en una tierra demasiado dura Háblame de los candelabros, ¿de dónde surgió su oficio de luz fugitiva? ¿era capricho? ¿era esperanza alumbrar las escrituras prohibidas de hace varios siglos? Háblame de los peluches y su blanda espuma interior, tan parecida al mar en calma, pronóstico de un portazo de madrugada y el consuelo del abrazo de una madre Cuéntame verdades sencillas solo articuladas por el rocío y la lluvia Háblame de frutos oscuros durmiendo bajo el manto de la tierra, quiero saber si hay destello de conciencia en su primera vibración Quiero conocer sobre el libro de los muertos y el peso imponderable de las palabras, de mitos antiguos y leyendas olvidadas Háblame de mí, de cómo era al nacer y la historia perdida de mis abuelos y mis abuelas Cuéntame una historia que, aunque no sea verdadera, alumbre a los muertos. Háblame antes de que el caballo blanco regrese a su prisión de hielo Di lo quieras pero háblame. No me dejes a solas con mis pesadillas Confío mucho más en ti que en mi memoria   texto: «Centinela de la noche», Joaquín García, inédito, enero 2026, leyendo a Lêdo Ivo imagen destacada:  collague con pinturas de Sylvia Von Hartmann “Reflections in a Toadstool” (izquierda abajo) y “Kernels, Flowers, Roots and Me”, 2024 (derecha grande)

obras de arte de Julie Liger-Belair

heridas y esperanza

  Cuando el caos era tan grande como el mundo y Dios no había decidido guardar silencio, caminaba la ciudad aciaga. Había ciudades incendiadas y crímenes sin nombre Los perros buscaban algún hueso Temerosos huían los pájaros No había verbos para separar violencia de misericordia, de esa necesidad de separación y de justicia habría de nacer Amanece el cielo cubierto de manchas y arreboles vientos de luto arrastran negras semillas Caen los siglos Las aves no aceptan más mentiras. Piden una justicia nueva los nidos de gorriones las crías asustadas de gacelas La noche esplende rezos y escabeles donde merodean lobos entre canchales polvorientos. Esta mañana el gallo no encuentra motivo para el canto Quizás todavía la mujer y el hombre el bálsamo de la lluvia o el paso del tiempo Más lejos que el odio, no hay sociedad pero sí esperanza   Joaquín García enero, 2026 arte por julie liger-belair

la muchacha celeste

Mientras algunos peces ciegos y fosforescentes buscaban tesoros en el fondo del océano   la muchacha celeste fue capaz de caminar sobre las aguas   Expulsada del templo de las vestales por tratos con una hechicera muy anciana   camina ahora con dignidad estatuaria con la daga en el pecho preparada   sin dudas             ni miedo   decidida a entrar por fin en el reino prohibido de la noche y las palabras   Joaquín García enero, 2026 collague a partir de obras de Gertie Young RWS, Nottingham (izquierda) Maja Pucko, Slovenia (derecha)

utopía del agua

  Quiero trazar con mis dedos una pequeña laguna en la estepa; una utopía hecha solo de ramas y agua Un lugar donde puedan beber lobos y conejos, lejos de acantilados suicidas y las manos de dictadores Susurraría de forma secreta su ubicación a gorriones y avutardas Alrededor, flores sin rostro cumplirían un destino aún más puro que la belleza Topos conseguirían llegar hasta allí a través de sus incansables madrigueras Dios, que es tan solo una niño, podría jugar en la orilla con sus oráculos con relieve y su cáliz de madera Aves intentarían por primera vez el vuelo, entre temblor y aire, o descansar por un momento de la extenuante migración Brujas amenazadas pastarían en sus meandros sus rebaños de murciélagos Madres tendrán tiempo para llorar por sus hijos perdidos, en medio de chapoteo de ranas y siseo de serpientes Sé que avanza la civilización y que proliferan grandes carreteras en los viejos arroyos, pero los gestos verdaderos pueden crecer aún junto al viento Sé que ya nadie llora junto a las ancianas abandonadas, pero ayer al amanecer vi el brillo de la escarcha despuntando en la bruma y pensé que podíamos recomponer juntas los restos del naufragio y expresar muy alto que la ternura es más fuerte que cualquier pasión Una utopía hecha solo de ramas y agua, donde todos y cada uno podrían al fin beber   Joaquín García enero, 2026

obra artística de Fiona Watson

de una orilla a otra

Esto es un cuerpo, río donde se refugian ciervas asustadas y manos en flor aúllan en noches incandescentes de cellisca. Letanía que lame el dolor en la sombra y aspira temblando a la cera derretida de las vírgenes. ¿Quién, en la oscuridad, se atreve a engañar a un dios ciego? ¿Qué pulcro altar, qué sábanas santas? Somos un lienzo de marcas incomprensibles    pasadizo sonoro mosaico de cromosomas vivientes orgía de las células   Esto es un cuerpo, la proporción alquímica oculta, el caldero ardiente, la dura ascesis. Números repetidos del calendario hebreo. Chamanes locos bailando en la cima de un volcán sagrado. Pistilos de sufrimiento y placer, álgebra furiosa de vocablos y espasmos. Niños y niñas que no se rinden, que todavía escriben sus anhelos en viejos cuadernos. ¿Quién, en esta deserción de símbolos, nos podrá salvar de la Verdad? ¿Qué indicio cierto de un padre todavía por venir? Somos una epopeya homérica que viaja de una orilla del lenguaje a otra hasta aislar la palabra balbuceante entrecortada huérfana   Esto es un cuerpo, ojos que no buscan penetrar ni ser saciados en un cielo que ya no escucha nuestras plegarias. Madres que nos dieron a luz con dolor y lágrimas. Lucidez y signo, ¿cómo hallar la salida en este confuso mapa de cicatrices? No les hablo de cuentos de hadas pasados sino del futuro juntas. ¿Quién, bajo esta luna creciente, está escribiendo en la arena un relato sin argumentos? Somos la parte de la nieve que no quiso ser ceniza hijas de un desierto que todavía sueñan con el agua   Joaquín García enero, 2026 dedicado a María Negroni el texto surge de la frase la poesía es un viaje de una orilla a otra                

verdad y lluvia

La verdad no depende de la lluvia pero la palabra verdadera es necesaria para la fecundidad, palabras blandas y sencillas para el parto de las mujeres. Y la lluvia es buena para que florezcan el campo y la luz. Confío que dure este agua en las entrañas del bosque y se nutra la tierra que comparten árboles y corazones. Que los pájaros digan el adiós. A mí me basta con respirar este aire limpio, esta paz sin angustia. Observo desde aquí el atardecer sobre el río, el sueño de las fuentes, el cerro de las águilas. Lejos los incendios, lejos. No nos abandone nunca la lluvia; las lluvias mansas, las lluvias eternas.   Joaquín García            enero, 2026 dedicado a mi madre el poema toma como escenario el pueblo de Sacedón (Guadalajara, España)

tu palabra, Angélica

  La escritura de tu cuerpo no está hecha para complacer; derriba como un huracán las iglesias huecas de la caridad y la pureza. Tu discurso sediento, sin escucha ni silencios, arroja perros a las puertas de las convenciones sociales. Se abre paso como las víboras del desierto. Se psicoanaliza sin necesidad de psicoanalista, sin trucos ni senderos, sin garantías, a cielo abierto. Pienso en tus padres enfermos, en la orfandad de la hija única y en los terribles y hermosos bosques de la locura. Pienso en ti, Angélica, en el peso de la existencia sobre tus hombros y también en la palabra hecha cuerpo: honesta, visceral, lacerante. Pero aún en las lágrimas derramadas por la infancia que no tuviste, no te permites nunca la melancolía. En el desamparo más radical, te quedan fuerzas para el placer y la música. Tu palabra oficia salvaje la transformación; la amargura se ha vuelto performance, la desesperación libros que sanan y ahora gemas negras brillan en tu regazo como en el firmamento las estrellas. Tu piel son como los agujeros del asfalto por donde irrumpen las flores algunos días de primavera. El mundo llora y se cae a pedazos, y a veces no encontramos asidero, pero tú te salvarás, Angélica, pues tu signo no es del Pizarnik o el de Antígona. Tu rostro verdadero es el de Medea; una Medea que cambió el cuchillo por la palabra, que da de comer a niños y niñas con dolor resucitado y a la que le quedan todavía óvulos vivos para alimentar a los caballos. Joaquín García, enero 2026 Dedicado a la poeta y dramaturga española Angélica Lidell

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