
Curar del mundo lo que es del mundo;
la cítara triste, la música impar,
las brumas sin sueño. Su alto adiós,
su ser sin llegar a ser. Su dolor mínimo,
su penacho infranqueable.
Todo aquello que podría curar el fuego,
si tuviéramos valor. Pero llega
la hora de las decisiones y nadie
se atreve a decir te quiero. La palabra
se escabulle a su escondrijo de cuerpo
y la alondra solo alcanza a esparcir con sus alas
el perfume de las flores de la noche.
Joaquín García
enero, 2026
el poema se inspira y toma título de la novela de mismo nombre
de Leila Slimani
Pintura de Lucy Campbell