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poesía

dos cuadros de la artista Catherine Hyde

he tenido un sueño

  SOÑÉ QUE ÍBAMOS a mi refugio secreto y quemaba frente a ti la vieja máquina de las canciones ¿la radio compartida con mi hermano? ¿mi bicicleta amarilla? gritando que así la vida volvería a ser justa Sollozaba y tú me calmabas como madre abnegada o novia primeriza. Luego me dabas la mano y sin decir nada                          salíamos afuera   LLEGÁBAMOS al bosque a encontrar lo que no se sabe ¿racimos de lluvia?             ¿el origen del agua? Yo insistía durante el camino preguntando quien podría devolver a la realidad sus imágenes Tú me señalabas muy cerca de tu corazón árboles que pueden decir su historia sin necesidad de expertos ni la rigidez de la gramática Árboles capaces                      de dar frutos con nombre verdadero                     ***   dos poemas de El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) Joaquín García Imagen destacada: dos obras de Catherine Hyde, «Blackbird along the garden wall» (izquierda) & “Blackbird: midsummer nights eve” (derecha)  Se consiguen sus obras en: https://catherinehyde.co.uk/ La hora del vermut, abril de 2026

diálogo en la calle con la melancolía

— ¿QUÉ DICES todavía tú, melancolía?   —  ¡Vayamos a nuestro refugio donde el mundo desaparece y un Sol negro de antigua belleza nos condensa.   —  Esta vez no, le respondí.   —  Regresemos a la infancia, donde tú y yo bajo las sábanas celebrábamos nuestras fiestas tristes.   —  Melancolía, tengo prisa.   —  ¿A dónde vas?   —  A la vida.   *** poema con epígrafe inicial dialogo en la calle con la melancolía, por Joaquín García, del libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) La hora del vermut, abril de 2026  

estar a la altura de la herida

  EL HIJO al nacer porta mucho del padre y el padre espera grandes cosas del hijo. Son dos espejos mutuamente orientados, que si no se desacoplan pueden acabar cegando. Entre ajuste y ajuste: la ira y la esperanza. Cuando llegaron los peligros del crecimiento y el mundo comenzó a empujar con fuerza centrífuga, mi padre asumió que no sería a su imagen y semejanza y yo, que para esta travesía, su palabra y su amor no bastan. Vivir es estar a la altura de la herida. Quien quiera entrar en Ítaca             tendrá que dejar afuera los espejos.                  ***   TU CUERPO se volvió rezo en la noche de la ausencia. Fulgor de la angustia, de tu viaje de lo visible                                 a lo invisible y un abrazo desconsolado a un ataúd inerte comprendí: ningún hijo puede con su cuerpo devolver la vida a su padre. No era aún el tiempo del milagro; la noche es el momento de la palpitación y la inminencia donde el silencio es fecundado por una colección de lágrimas y recuerdos tiernos de la infancia.                         ***   PADRE, te fuiste sin darme una palabra que necesitaba: ¿Cómo elegir lo que no se elige? ¿Qué palabras para para la larga travesía del mar? Tu tierra natal, tu mar, tu mar eterno. Tus amigos fieles, la vida sencilla que tanto amabas, la caricia de un cabello en un verano que nunca terminaba. El milagro sería finalmente a la inversa, el signo-losa entraría en la mecánica fluida del significante y la vieja lápida del cementerio se llenaría de flores y palabras. Cuando salimos, había llegado                                             ya la primavera.   Poemas a mi padre, por Joaquín García, del libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) La hora del vermut, abril de 2026

collague con carátula de la película "Vía Láctea" del director Emir Kusturica

por los caminos de la vía láctea

  PIDO por una opresión que sea de mentira, pistolas de fogueo apuntando a pájaros atraídos por la luz, señoras subidas a campanarios, gatos humoristas brincando entre mantas y chimeneas, por espacios blandos y habitables y no en un libro de Orwell de ventanas clausuradas. ¿Quién no quiere huir hasta el paraíso si es de la mano de Mónica Bellucci? ¿Qué hay tras el túnel recorrieron las mariposas? ¿Qué precio para el amor que es contra todos y contra nadie? Suena a lo lejos música celeste para el final hace mucho tiempo imaginado. De los exiliados del lenguaje nadie persigue a los que murieron ni a los que no tienen miedo. Veo árboles, violines llorando de alegría, relojes catapultando perros y ratones, iglesias ocupadas por el pueblo y muertos que se levantan intactos de sus ataúdes. Pasteles bosnios para celebrar el comienzo de ninguna guerra y muy altas en el cielo, surcando la Vía Láctea, diminutas guirnaldas amarillas. Quiero, amor, que nuestra vida sea como una película de Kusturica.   Poema que se inspira en la película Vía láctea de Emir Kusturica. Pertenece al libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) escrito por Joaquín García. La hora del vermut, abril de 2026

la llamada del porvenir

  Hemos acudido a la llamada del porvenir pero en la caverna platónica no había nadie y los que quedaban, no deseaban ser liberados. Salgamos de las pantallas que nos alienan y conjeturemos de nuevo sobre la ilusión aunque seamos pocos, otros se sumarán más tarde tendremos que hacerlo solo con palabras con la lengua olvidada de nuestros ancestros con todo aquello que perdimos porque aún crece en la aurora la esperanza como pájaro alzado al viento y fruto indeciso del lenguaje. El punto nunca final, río que alimentamos con nuestros propios cuerpos, se convierte en coma, con todo lo ínfimo-extraordinario que podría poblar de nuevo el mundo. Hemos de fecundar con jirones de música el cielo, hacer de él un collage surrealista. Esa es nuestra misión. Es la dignidad de enumerar —quizás los que escribimos hagamos solo eso— pero sin escalas ni jerarquías porque la poeta mira con el mismo amor a las lombrices y a los cometas   ***   De la grieta placentera de la madre surgió la dimensión telúrica del cielo; un fluir tenue entre el reflejo tibio y su muerte. Veo crecer simbolitos de ternura para abrevar animalillos de agua. Los polluelos quieren caminar ya fuera del cascarón —lo comprendo— pero ¿qué hacemos con lo masculino y lo femenino, con todas nuestras ilustres categorías del discurso? Parece que nuestra última carta no llegó a destinatario. Algo del amor también ha de perderse. En el horizonte, sin embargo, se vislumbra el placer indecible de una mujer flor sin luto/tea ardiente tímida baliza para los barcos errantes. Eso era entonces la reencarnación: mirar con piedad la presa caída en las manos de las muchachas primerizas administrar con cuidado la comida y el vértigo en el alhelí de los montes azules no creer en obligaciones ni consejos mientras un crepúsculo enamorado guía de vuelta a los pastores del pueblo. Esta noche las estrellas no nos piden hermenéutica, solo estar despiertos. ¿Cuántas veces más, amor, habremos de ser salvados por el fuego?   Poemas del futuro libro Intentar la luz, de Joaquín García La hora del vermut, abril de 2026

Odile Redon, artista francés, OPHELIA “Ofelia” (izquierda) / PROFIL SOUS UNE ARCHE “Perfil bajo un arco” (derecha)

Ofelia

Ofelia no murió, vive todavía más allá del ruido de la polis en las veredas de los caminos ofrecidas por el lecho de los ríos y el cuerpo de las náyades   no la obliguéis al éxito y a la producción        no hagáis un trono de oro al sol                no cubráis con joyas el desamor Un camino solo y basta   ahora es de noche y sus manos blancas cubren el vientre del mundo es el tiempo del sueño                y de la escritura del agua   más que puro cuerpo y latido sembradora incansable de lo que no se sabe ¿fue Ofelia quien abandonó la ciudad o la ciudad quien la abandonó a ella?   heraldos sin corazón, frenesí de los caballos, no vayáis a irrumpir donde habitan flores del sauco y pacíficos álamos terrestres   ruta prohibida, ¡ni un paso más allá de la frontera de musgo!   tierra herida, de cuerpos insepultos y marcas borradas   ¿dónde está la verdad? ¿podrá volver a nacer el silencio?   dejad a Ofelia hablar                    con sus propias palabras   Nota: texto inédito de Joaquín García, titulado “Ofelia” Este poema se inspira y surge de la lectura del artículo de Liv Ortiz “Ofelia: Más allá del objeto hay un río” publicado en el número siete de la revista digital Punto de fuga: https://puntodefugarevista.com/ofelia-mas-alla-del-objeto-hay-un-rio/ Imagen destacada: Odile Redon, artista francés, OPHELIA “Ofelia” (izquierda) / PROFIL SOUS UNE ARCHE “Perfil bajo un arco” (derecha) La hora del vermut, enero, 2026

obras del artista japonés Kumi Obata, “Landscape in the fog” 物静かな散歩 (izquierda) / “The Scene at the Back of the Drawer” ひき出しの奥にある風景 (derecha) 

piedra que cayó de la luna

  A través del microscopio el mundo se volvería extraño; la infancia sería una pequeña piedra que cayó de la luna alguien atravesaría sin dudarlo los émbolos del silencio para saber si hay sonido entre grietas y raíces. Otro, querría acariciar muy despacio estambres de plata, filamentos de polen, finísimas patas de mariquitas o libélulas A través del microscopio se amplificarían los actos crueles pero también los gestos de ternura. ¿Sería eso necesario? ¿Acaso soportable? Podríamos ver latir el universo en un milímetro de musgo y átomos orbitar furiosos a través del liquen del granito. Observaríamos también la geometría del agua fractal como la nieve, a la espora darse abierta y generosa como la espuma ¿Lo vulnerable es sinónimo de lo minúsculo? ¿o es al contrario? ¿Es la biología la genealogía de cualquier acto de amor? Sabríamos por las lentes aumentadas que no son sólo son los insectos los que hacen crecer fuerte el sotobosque. ¿Quién nos dará el oxígeno que respirar mañana? La arcilla se está nutriendo de ínfimos derrames minerales, de lágrimas vivas. Noche sin goznes ni barreras en esta explosión de planetas subterráneos Silencio Un óvulo y un espermatozoide están poniendo en suspenso temporalmente la entropía. ¿Cómo crece un ojo, unas pequeñas manos, de la unión de dos sencillas células? La pandemia hizo algo al tiempo, aceleró las respuestas cuando todavía no había preguntas Es mucho más necesario, en este momento, abrazar el riesgo que reparar relojes. ¿Adoptaremos duras azadas para romper bolígrafos? Hay que juntar ambos, hay que escribir una nueva historia en el lienzo de la tierra Es momento de actuar. Pasado y futuro forman una misma sustancia. Urge ser reflejo de la luz, su viaje y su destino Multiplicad dones y semillas, proteged el agua, llevad versos y leche pulmonar para los rebaños y las mieses… Huid, niños y niñas, de la perfección de las esferas   Nota: poema inédito de Joaquín García titulado “es momento de actuar”, dedicado a la poeta Olga Novo. Este texto no se hubiera producido sin la lectura de su libro Felizidad (Olifante Ediciones de poesía, 2020),  libro que recomiendo mucho. Imagen destacada: obras del artista japonés Kumi Obata,  “Landscape in the fog” 物静かな散歩 (izquierda) /  “The Scene at the Back of the Drawer” ひき出しの奥にある風景 (derecha)  https://kumiobata.com/ enero, 2026

obras de la artista británica Catherine Hyde, “ROBIN: AT THE EDGE OF TWILIGHT” (imagen de la izquierda) y “UNDER THE CRESCENT MOON” (imagen de la derecha)

enigma de la existencia

  Observo, desde los raíles del tren cruzar a un ciervo luminoso, extraviado, como si hubiera comprendido por fin el extraño enigma de la existencia se difuminan los caminos entre la niebla; apenas una explanada de hierba      y la luz vacilante entre las hojas difractando en todas direcciones los indicios del misterio estos grandes arboles guardan el secreto bajo llave mientras los pájaros huyen a su morada y son fecundados los frutos por la lluvia de septiembre  sigue perdido el ciervo      sin brújula     sin migas de pan yo tampoco pude seguir su rastro sus huellas sus huellas que fue dejando en el viento de pronto es de noche; y estoy solo provisto de recuerdos y letras imprecisas       palabras demasiado torpes para dibujar la geometría milagrosa de su cuerpo   nota: texto inédito de Joaquín García, sin título definitivo Imagen destacada: obras de la artista británica Catherine Hyde, “ROBIN: AT THE EDGE OF TWILIGHT” (imagen de la izquierda) y “UNDER THE CRESCENT MOON” (imagen de la derecha) recomendamos mucho la web de Catherine Hyde donde se pueden conseguir algunas de sus increíbles obras Buy prints and originals online enero, 2026

collague con obras “Flowers for Her” por Lesley Grainger (izquierda) y cuaderno por Meredith Anatrella (derecha)

septiembre

  Nosotros que tuvimos el privilegio de no tener nunca que cultivar el campo   disfrutábamos de todos los dones obsequiosos de la tierra   de todos los meses, septiembre era habitualmente el más generoso, tiempo de cosechas y nacimientos.   había siempre, a la entrada de la casa familiar cubos repletos de uvas, melones, tomates y nueces frescas   nuestro padre era como un profeta del Antiguo Testamento creía en el trabajo honrado y en la abundancia   nota: poema inédito de Joaquín García, titulado “Septiembre”,  sobre un recuerdo de infancia Imagen destacada: “Flowers for Her” por Lesley Grainger (izquierda), cuaderno por Meredith Anatrella (derecha) enero, 2026

pinturas de Sylvia Von Hartmanna (Hamburgo, Escocia) “Reflections in a Toadstool” "Kernels, Flowers, Roots and Me”, 2024

centinela de la noche

Centinela de la noche, cuéntame los secretos de la fecundidad de la tierra antes de que llegue el día Háblame del surco impetuoso de los campesinos y cómo hacer para que crezcan fuertes los geranios y las prímulas Cuéntame las ilusiones y los sueños de los niños y las niñas al nacer, ¿que hay en esas cabecitas antes de que irrumpa el lenguaje? ¿qué ven y qué piensan? Háblame del arcoíris y la difracción de la luz sobre hayas y castaños de otoño. Dime, ¿también están tristes los paraguas cuando se mojan? ¿tiene sentido en tu mundo decir nichos de luz o pájaros de nieve? Pregúntale a las mesas y a las sillas, ¿que han aprendido de tanto trasiego de cuerpos y cervezas? ¿cuál es la historia más increíble que han escuchado? Y a las hojas suspendidas en un viento de octubre, si también ellas temen caer en una tierra demasiado dura Háblame de los candelabros, ¿de dónde surgió su oficio de luz fugitiva? ¿era capricho? ¿era esperanza alumbrar las escrituras prohibidas de hace varios siglos? Háblame de los peluches y su blanda espuma interior, tan parecida al mar en calma, pronóstico de un portazo de madrugada y el consuelo del abrazo de una madre Cuéntame verdades sencillas solo articuladas por el rocío y la lluvia Háblame de frutos oscuros durmiendo bajo el manto de la tierra, quiero saber si hay destello de conciencia en su primera vibración Quiero conocer sobre el libro de los muertos y el peso imponderable de las palabras, de mitos antiguos y leyendas olvidadas Háblame de mí, de cómo era al nacer y la historia perdida de mis abuelos y mis abuelas Cuéntame una historia que, aunque no sea verdadera, alumbre a los muertos. Háblame antes de que el caballo blanco regrese a su prisión de hielo Di lo quieras pero háblame. No me dejes a solas con mis pesadillas Confío mucho más en ti que en mi memoria   texto: «Centinela de la noche», Joaquín García, inédito, enero 2026, leyendo a Lêdo Ivo imagen destacada:  collague con pinturas de Sylvia Von Hartmann “Reflections in a Toadstool” (izquierda abajo) y “Kernels, Flowers, Roots and Me”, 2024 (derecha grande)

obras de arte de Julie Liger-Belair

heridas y esperanza

  Cuando el caos era tan grande como el mundo y Dios no había decidido guardar silencio, caminaba la ciudad aciaga. Había ciudades incendiadas y crímenes sin nombre Los perros buscaban algún hueso Temerosos huían los pájaros No había verbos para separar violencia de misericordia, de esa necesidad de separación y de justicia habría de nacer Amanece el cielo cubierto de manchas y arreboles vientos de luto arrastran negras semillas Caen los siglos Las aves no aceptan más mentiras. Piden una justicia nueva los nidos de gorriones las crías asustadas de gacelas La noche esplende rezos y escabeles donde merodean lobos entre canchales polvorientos. Esta mañana el gallo no encuentra motivo para el canto Quizás todavía la mujer y el hombre el bálsamo de la lluvia o el paso del tiempo Más lejos que el odio, no hay sociedad pero sí esperanza   Joaquín García enero, 2026 arte por julie liger-belair

la muchacha celeste

Mientras algunos peces ciegos y fosforescentes buscaban tesoros en el fondo del océano   la muchacha celeste fue capaz de caminar sobre las aguas   Expulsada del templo de las vestales por tratos con una hechicera muy anciana   camina ahora con dignidad estatuaria con la daga en el pecho preparada   sin dudas             ni miedo   decidida a entrar por fin en el reino prohibido de la noche y las palabras   Joaquín García enero, 2026 collague a partir de obras de Gertie Young RWS, Nottingham (izquierda) Maja Pucko, Slovenia (derecha)

obra de arte posiblemente de la artista californiana Sarah Kiser

mi heroína

    Es una sirena con párpados cerrados, un pendiente con una estrella, y otra en la frente. Su pelo es de color naranja y entre sus mechones de fuego         eternos, colgadas caracolas. Tiene una cola con escamas, rosas como escudo y una capa de         estrellas para defenderse de los que quieren robarle el alma. Canta a la luna que se deshace en hilos de plata. Hasta las ballenas la escuchan, en silencio, tranquilas. ¿No es bonita mi heroína?   Poema de Paula Vilas Eiroa recogido en el libro LUZ DE TERCIOPELO (arrebato libros, 2023) La hora del vermut agradece con mucho cariño a Paula la publicación de este poema

pintar el alma

Suelen pintar el alma de etérea como fantasmagórica presencia o paloma que podría elevarnos por la gracia de su luz al cielo pero yo la imagino más bien como el musgo arrugado de la piel corteza del árbol que seremos palabra propia aunque fuera solo en sueño. Si puede ser arrebatada es la pregunta que se hace quien escribe mientras busca con angustia un cuaderno ante una nube de peces que se esfuman, sin saber que la patria es el amor y que la única superficie donde se escribe es, en verdad el cuerpo     poema de Joaquín recogido en el libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed.Adarve, 2023)

deseo, animal extraño

El deseo es un animal extraño extraña es también su forma de amar anhelo imposible de locos y poetas de color celeste y de pelaje moteado viajero quizás, nadie pudo averiguar su morada   La gente hacía cábalas unos decían: refugio de nieve otros: cumbres de espanto todos querían tener razón demasiados inventores para una sola criatura; un animal tan frágil no lo hubiera soportado   Finalmente fue visto ¿el último? cruzando como un rayo la nube del pensamiento   Eso era el deseo:   una conmoción en el interior de la palabra   una visión alucinada coincidente con su desaparición   fugaz batir de alas       en la lejanía de un vuelo   poema de Joaquín García recogido en el libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023)

flores de hielo

nadie nos dijo que la primavera traería flores de hielo ni que los pájaros anidarían días sin final entre abrazos fumigados y besos infectados de miedo   escoltados por adioses sin mano desfilaban los muertos mientras los vivos deshojaban pétalos de fuego   la maldición de la distancia nos negó el tacto del último adiós   nadie nos dijo que mariposas de cristal preñarían el polen de ceniza que fecundo de luz caería sobre los ojos del mundo nadie dijo qué todo es silencio que palpa el aire   Poema de Lourdes Vicente Bertolín recogido en su libro LA INTEMPERIE (Huerga & Fierro, 2023) Agradecemos con mucho cariño a Lourdes la publicación de este poema

hijos de las metáforas

  Debió ser una conmoción descubrir por primera vez que también en unos ojos podía caber un océano Luego llego el capitalismo y la caída del muro de Berlín —último antagonismo— pero aquella vieja metáfora con sabor a mar y a libertad, no fue nunca superada Sepan los que aquí no ven paraíso y quieren ir a Marte que la belleza no está en las cosas sino en la mirada ¿No bastan acaso los reales inexplicables los mundos como cajas chinas                                     los milagros profanos? La noche no es la ausencia de luz. Es fecundidad y refugio de la luna y de la sombra Dejen en la noche lo que es de la noche Somos hijos de las metáforas                                 no sus rehenes   poema de Joaquín García recogido en el libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023)  

respirar la luz

Hoy los ojos de un niño cruzan libres las parcelas del mar y la mañana es espejo de lo que nos fue dado en la vida La angustia se detiene en su vuelo caprichoso de nube y el vino llega alegre hasta el corazón Pienso: «existen anclas que no pesan» mientras vibran en mi pecho ligeros animales  como el mar    como nosotros que también somos olas viajando entre orillas Tú me abrazas sin esperar consejos ni mis alas y yo me acerco a tu puerto a respirar la luz. ¿Escuchas la canción que llega lejana del mar? Demasiados indicios como para no creer en la memoria del trigo   poema de Joaquín García recogido en el libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023)

utopía del agua

  Quiero trazar con mis dedos una pequeña laguna en la estepa; una utopía hecha solo de ramas y agua Un lugar donde puedan beber lobos y conejos, lejos de acantilados suicidas y las manos de dictadores Susurraría de forma secreta su ubicación a gorriones y avutardas Alrededor, flores sin rostro cumplirían un destino aún más puro que la belleza Topos conseguirían llegar hasta allí a través de sus incansables madrigueras Dios, que es tan solo una niño, podría jugar en la orilla con sus oráculos con relieve y su cáliz de madera Aves intentarían por primera vez el vuelo, entre temblor y aire, o descansar por un momento de la extenuante migración Brujas amenazadas pastarían en sus meandros sus rebaños de murciélagos Madres tendrán tiempo para llorar por sus hijos perdidos, en medio de chapoteo de ranas y siseo de serpientes Sé que avanza la civilización y que proliferan grandes carreteras en los viejos arroyos, pero los gestos verdaderos pueden crecer aún junto al viento Sé que ya nadie llora junto a las ancianas abandonadas, pero ayer al amanecer vi el brillo de la escarcha despuntando en la bruma y pensé que podíamos recomponer juntas los restos del naufragio y expresar muy alto que la ternura es más fuerte que cualquier pasión Una utopía hecha solo de ramas y agua, donde todos y cada uno podrían al fin beber   Joaquín García enero, 2026

viajeros del infinito

  Tú escribes al silencio a través del silencio con un alfabeto furioso de mil jeroglíficos y lunas ¿De la nada a existir solo lo da la contingencia? ¿Qué fuerza es capaz de hacer un dique a la entropía? En un extremo del puerto alguien está creando con sus manos el amor                     Alguien está salvando —sin saberlo— a los viajeros del infinito   Joaquín García enero, 2026 poema extraído de El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023)

obra artística de Fiona Watson

de una orilla a otra

Esto es un cuerpo, río donde se refugian ciervas asustadas y manos en flor aúllan en noches incandescentes de cellisca. Letanía que lame el dolor en la sombra y aspira temblando a la cera derretida de las vírgenes. ¿Quién, en la oscuridad, se atreve a engañar a un dios ciego? ¿Qué pulcro altar, qué sábanas santas? Somos un lienzo de marcas incomprensibles    pasadizo sonoro mosaico de cromosomas vivientes orgía de las células   Esto es un cuerpo, la proporción alquímica oculta, el caldero ardiente, la dura ascesis. Números repetidos del calendario hebreo. Chamanes locos bailando en la cima de un volcán sagrado. Pistilos de sufrimiento y placer, álgebra furiosa de vocablos y espasmos. Niños y niñas que no se rinden, que todavía escriben sus anhelos en viejos cuadernos. ¿Quién, en esta deserción de símbolos, nos podrá salvar de la Verdad? ¿Qué indicio cierto de un padre todavía por venir? Somos una epopeya homérica que viaja de una orilla del lenguaje a otra hasta aislar la palabra balbuceante entrecortada huérfana   Esto es un cuerpo, ojos que no buscan penetrar ni ser saciados en un cielo que ya no escucha nuestras plegarias. Madres que nos dieron a luz con dolor y lágrimas. Lucidez y signo, ¿cómo hallar la salida en este confuso mapa de cicatrices? No les hablo de cuentos de hadas pasados sino del futuro juntas. ¿Quién, bajo esta luna creciente, está escribiendo en la arena un relato sin argumentos? Somos la parte de la nieve que no quiso ser ceniza hijas de un desierto que todavía sueñan con el agua   Joaquín García enero, 2026 dedicado a María Negroni el texto surge de la frase la poesía es un viaje de una orilla a otra                

verdad y lluvia

La verdad no depende de la lluvia pero la palabra verdadera es necesaria para la fecundidad, palabras blandas y sencillas para el parto de las mujeres. Y la lluvia es buena para que florezcan el campo y la luz. Confío que dure este agua en las entrañas del bosque y se nutra la tierra que comparten árboles y corazones. Que los pájaros digan el adiós. A mí me basta con respirar este aire limpio, esta paz sin angustia. Observo desde aquí el atardecer sobre el río, el sueño de las fuentes, el cerro de las águilas. Lejos los incendios, lejos. No nos abandone nunca la lluvia; las lluvias mansas, las lluvias eternas.   Joaquín García            enero, 2026 dedicado a mi madre el poema toma como escenario el pueblo de Sacedón (Guadalajara, España)

tu palabra, Angélica

  La escritura de tu cuerpo no está hecha para complacer; derriba como un huracán las iglesias huecas de la caridad y la pureza. Tu discurso sediento, sin escucha ni silencios, arroja perros a las puertas de las convenciones sociales. Se abre paso como las víboras del desierto. Se psicoanaliza sin necesidad de psicoanalista, sin trucos ni senderos, sin garantías, a cielo abierto. Pienso en tus padres enfermos, en la orfandad de la hija única y en los terribles y hermosos bosques de la locura. Pienso en ti, Angélica, en el peso de la existencia sobre tus hombros y también en la palabra hecha cuerpo: honesta, visceral, lacerante. Pero aún en las lágrimas derramadas por la infancia que no tuviste, no te permites nunca la melancolía. En el desamparo más radical, te quedan fuerzas para el placer y la música. Tu palabra oficia salvaje la transformación; la amargura se ha vuelto performance, la desesperación libros que sanan y ahora gemas negras brillan en tu regazo como en el firmamento las estrellas. Tu piel son como los agujeros del asfalto por donde irrumpen las flores algunos días de primavera. El mundo llora y se cae a pedazos, y a veces no encontramos asidero, pero tú te salvarás, Angélica, pues tu signo no es del Pizarnik o el de Antígona. Tu rostro verdadero es el de Medea; una Medea que cambió el cuchillo por la palabra, que da de comer a niños y niñas con dolor resucitado y a la que le quedan todavía óvulos vivos para alimentar a los caballos. Joaquín García, enero 2026 Dedicado a la poeta y dramaturga española Angélica Lidell

la mujer pájaro

Había una vez una mujer-pájaro Dios mío que cantaba en el interior de las prisiones del Imperio única nota de color en las interminables extensiones de guijarros y arena shameful famine allí donde no alcanza las lagrimas y cunden incendios sin retorno para las sílabas negras de la historia ni ladrillo ni paja la mujer-pájaro hizo una casa hecha tan solo de recortes de periódicos y papelitos de cartas sin enviar de historia de amor los tejía cada día con su lengua retorcida y sus pequeños dedos de barro Es una mujer de verdad o un pájaro con manos de mujer? se preguntaban algunos único interrogante frente al estupor de manicomios sin ternura y al exterminio de xxxxxxxxxxx allí en el centro del seísmo vuelo rasante tan cerca del desastre enunciaba cada dia su trino incomprensible dejaba caer como mariposas su melodía vaciada de palabras nadie entendía nada pero daba esperanza a los hombres a los niñxs granadas que no matan y solo abren los ojos piedras que sueñan con el agua de un manantial que todavía podría arrastrar toda la crueldad del mundo en un nuevo pacto con la luz tatuaje/caricia/gesto de sol pero de otro sol en la intemperie de nuestros cuerpos intimidad de musgo botellas arrojadas al mar bajo la amenaza de hélices sonoras camiones aviones buques avalanchas banderas abrazos vigilia estallidos gritos Había una vez una mujer-pájaro nada más político que el enigma de su canto nada más bello que el ruidito de sus pequeñas alas Dios mío texto inédito de Joaquín García enero, 2026

en vosotras creo

Huyo de la paz de los sepulcros, de la belleza coagulada de las rosas, de los padres que obligan a sus hijos a sonreír en las fotografías del clientelismo servil, de la magnificencia y el fasto, de la mentira Huyo de los espejos y sus engaños, de la obediencia forzosa, de los gélidos universos aunque sueñen bibliotecas de las banderas de los grandes imperios, de la línea férrea por donde marchan los soldados, de las deudas contraídas con los muertos Huyo de la inercia de los fantasmas, de los duelos imposibles, de la tristeza puesta en los grandes ideales Es mucho de lo que reniego. ¿Para que seguir? Mejor sueño y callo. Soy un hombre corriente, poseo apenas mis palabras y mi deseo No creo ni en religiones salvadoras ni en almas bellas, y sin embargo os quiero Creo en vosotras, amigas Creo en vuestras manos blancas como la espuma, en la solidaridad sin ambages ni apariencias, en la ternura Sois mis resortes íntimos y mis más sólidos credenciales. En vosotras el tiempo es más benévolo. Prometo que la amistad es también una forma de política Hay lugares donde creer no es sinónimo de ideología. Entre códigos y fríos algoritmos, existen todavía gestos donde crecen paraísos Quiero caminar, perderme un poco más en vuestras veredas… Quiero tomar vinos juntas los días de lluvia y que las palabras nuestras conversaciones nos lleven hasta los confines En vosotras creo                         A vosotras miro Joaquín García, enero 2026 Dedicado a mis amigxs, que me acompañan en el camino

entrar en Ítaca

El hijo al nacer porta mucho del padre y el padre espera grandes cosas del hijo Son dos espejos mutuamente orientados ciegos de luz que si no se desacoplan pueden acabar cegando Entre ajuste y ajuste: la ira y la esperanza. Cuando llegaron los peligros del crecimiento y el mundo comenzó a empujar con fuerza centrífuga mi padre asumió que no sería a su imagen y semejanza y yo que para esta travesía su palabra y su amor no bastan Vivir es estar a la altura de la herida Quien quiera entrar en Ítaca tendrá que dejar afuera los espejos   poema de Joaquín García extraído del libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023) dedicado a mi padre  

Caderno das estrelas 10, magic fly Paula

las huellas de Eurídice

  Las estrellas nacieron de las huellas de los pies de Eurídice sobre la bóveda celeste cuando huía asustada de Aristeo. Así quedaron —intactas, virginales— nadie se atrevió a lavarlas. Sobrevivieron luego en su forma original a volcanes y tormentas. Locas funambulistas, faros contra el desconsuelo; esa que llaman ninfa, pero que es tan solo una niña, sostuvo con sus manos la frágil cuerda del mundo. Alguien las adornó de luz. Así se fue tejiendo el cielo, con motivo de estar bonito para un aniversario, como un jardín donde van creciendo tímidas las metáforas. No eran para llorar al ocaso del madrigal y el almendro. Tampoco vástagos desagradecidos, ni siquiera candiles de viejos templos. Apenas bosques desnudos, signos que solo la piel comprende, sombras danzantes de aquellas manos que fueron primero lumbre. Ni incendio ni inmolación; solo ojos que miran otros ojos, ahora que las criaturas nocturnas se han quitado las máscaras. Opacidad de los grandes inversores, muerte de los espejos. Como una lluvia derramada sobre el azul vitrificado; fosforescentes. Yo siempre las imagino así, llenas de vida, aunque su mensaje nos llegue desde la fría intemperie galáctica y pienso que desde arriba quizás nos vean y sigan con atención nuestros afanes y tareas. Quizás incluso sonrían con nuestros logros y lloren con nuestras tristezas. Algunas tardes, cuando el sol se marcha, veo como brilla mi padre en su tierno cuerpo y existencia. También mis abuelas con su molino, su orla y su océano. Arrojar la mirada allí, a la dura espiga de la noche de enero, a el alma tendido en guirnalda como nubes desperdigadas de marzo. A lo que sufrimos y amamos y que nunca será nuestro.    Joaquín García, enero 2026 leyendo a Mercedes Roffe Caderno das Estrelas 10 /Star Diary serie nº3 Tribute to Galileo /Orion Artista: Magic fly Paula  

Sketchbook painting by Ulla Thynell

flor azul

  Una flor azul crece detrás de la pantalla de la vida ¿Es una flor eterna? ¿Bebe de ella la armonía? ¿Contribuye su fragilidad a sostener nuestras ciudades? Una flor azul crece  detrás de la pantalla de la vida   Joaquín García enero, 2026  

pinturas de Lucy Cambell

el perfume de las flores de la noche

Curar del mundo lo que es del mundo; la cítara triste, la música impar, las brumas sin sueño. Su alto adiós, su ser sin llegar a ser. Su dolor mínimo, su penacho infranqueable. Todo aquello que podría curar el fuego, si tuviéramos valor. Pero llega la hora de las decisiones y nadie se atreve a decir te quiero. La palabra se escabulle a su escondrijo de cuerpo y la alondra solo alcanza a esparcir con sus alas el perfume de las flores de la noche.   Joaquín García enero, 2026 el poema se inspira y toma título de la novela de mismo nombre de Leila Slimani Pintura de Lucy Campbell

collague de Gemma Topliss

el hilo de la existencia

Desovillar el hilo de la existencia como quien acaricia las manos de su hija o busca pepitas en la arena del río. Poner las palabras más importantes junto a la orilla como una infancia que recién comienza, las culpas del pasado en el crujiente de la luz y volver a empezar. ¿Pero que sería volver a empezar?   Sueño y callo. Hablo y nada cambia Escribo y el dolor no cesa No hay progreso. No hay progreso No hay tregua para estas guerras que nos asolan Los hombres se siguen masacrando   Y sin embargo, soñamos con el regreso de otros tiempos con la mutación de los tercos hechos con la escurridiza libertad   Pero ¿acaso es libre el ave que atraviesa los últimos rayos del atardecer? ¿La niña sujeta a los caprichos de sus padres? ¿El adulto entre deudas contraídas y faenas cotidianas?   Solo sé que buscamos el faro de algún puerto como los brazos ciertos de una madre Mientras escribo, pasa un tren a lo lejos descorriendo los velos del pasado y alguien, silencioso, dice adiós con la mano   Promete no arrojar a la basura la esperanza Estamos aún buscando una salida Nadie separe todavía aliento de semilla   Joaquín García enero, 2026

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