
El hijo al nacer porta mucho del padre
y el padre espera grandes cosas del hijo
Son dos espejos mutuamente orientados
ciegos de luz
que si no se desacoplan pueden acabar cegando
Entre ajuste y ajuste: la ira y la esperanza.
Cuando llegaron los peligros del crecimiento
y el mundo comenzó
a empujar con fuerza centrífuga
mi padre asumió
que no sería a su imagen y semejanza
y yo
que para esta travesía
su palabra y su amor no bastan
Vivir es estar a la altura de la herida
Quien quiera entrar en Ítaca
tendrá que dejar afuera los espejos
poema de Joaquín García
extraído del libro El deseo es un pájaro sin nombre (Ed. Adarve, 2023)
dedicado a mi padre