Ofelia no murió, vive todavía más allá del ruido de la polis
en las veredas de los caminos ofrecidas por el lecho de los ríos
y el cuerpo de las náyades
no la obliguéis al éxito y a la producción
no hagáis un trono de oro al sol
no cubráis con joyas el desamor
Un camino solo y basta
ahora es de noche y sus manos blancas
cubren el vientre del mundo
es el tiempo del sueño
y de la escritura del agua
más que puro cuerpo y latido
sembradora incansable de lo que no se sabe
¿fue Ofelia quien abandonó la ciudad
o la ciudad quien la abandonó a ella?
heraldos sin corazón, frenesí de los caballos,
no vayáis a irrumpir donde habitan
flores del sauco y pacíficos álamos terrestres
ruta prohibida, ¡ni un paso
más allá de la frontera de musgo!
tierra herida, de cuerpos insepultos
y marcas borradas ¿dónde está la verdad?
¿podrá volver a nacer el silencio?
dejad a Ofelia hablar
con sus propias palabras
Nota:
texto inédito de Joaquín García, titulado “Ofelia”
Este poema se inspira y surge de la lectura del artículo de Liv Ortiz “Ofelia: Más allá del objeto hay un río” publicado en el número siete de la revista digital Punto de fuga:
https://puntodefugarevista.com/ofelia-mas-alla-del-objeto-hay-un-rio/
Imagen destacada: Odile Redon, artista francés, OPHELIA “Ofelia” (izquierda) / PROFIL SOUS UNE ARCHE “Perfil bajo un arco” (derecha)
La hora del vermut, enero, 2026



