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Agua

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En esa cocina mientras lava los platos, mi madre, siempre cuenta las mismas historias. No sé porque surgen en ese lugar…después de hacer el desayuno o alguna comida, ahí empiezan. Ella se pone a fregar, limpia la encimera y deja correr el agua del grifo mientras relata como mi abuela, al finalizar la guerra, cruzaba el Río Tajo en una barca para llevarle comida a mi abuelo encarcelado.

Yo imagino ese agua de río, mientras miro la del grifo que mi madre deja correr al narrar a esas mujeres atravesando el Tajo para llevarle comida a sus maridos. Entonces mi madre apaga el grifo -como si el agua de la historia del rio, le llevara a percatarse de la que desperdicia en su cocina- y habla de la abuela Antonia y de su atreverse a cruzar en aquella barca en días en los que el río estaba crecido y el barquero, borracho. Imagino ese río enfurecido y a la abuela-de la que solo conocí sus historias- cruzándolo, mientras agradezco internamente que mi madre haya dejado de desperdiciar tanta agua en la cocina.

Ese mismo elemento que pudo ahogar a mi abuela hace más de ochenta años, le sobra ahora a su hija cuando friega los platos.

Mi madre repite estas historias, es algo que hace siempre igual: empieza con una y sigue con la otra, relatando los sucesos de la misma manera, no varía ni un ápice. Yo escucho en la cocina con el poso del café del desayuno o con el plato de comida aún en la mesa, atendiendo, como si fuese la primera vez que las escucho, como si nunca antes las hubiese oído.

Cuenta del pueblo en la posguerra de su niñez, en esa casa llena de niños todos a cargo de su madre. Eran cuatro hermanos y mi abuela acogió también a la prima Merche y a otra niña del pueblo con ceguera y discapacidad, cuando ambas se quedaron sin padres.

La escena insiste de forma similar. La disertante: mi madre, con la principal oyente en frente: su hija, interpretando la secuencia de la cocina en el pueblo. A veces dudo si es conocedora de su propia repetición. Parece evidente, pero me hace sospechar, ya que nunca ha mencionado la multiplicidad de veces que lo ha contado. Aun así, no develo el secreto de su reiteración, a riesgo de que la espante, puesto que no actúo en esta escena, realmente quiero escucharlas una vez más: algo en ellas que me atrapa incansablemente.

En su repetición está también la mía.

Será la propia escena, serán las historias, será la reproducción de mi madre contándolas. Será el tratar de buscar en la similitud, atisbos de diferencia que abran márgenes a preguntas que aún no he hecho, pues es ahí cuando descubro algo desconocido. El otro día, por ejemplo, introdujo algo mencionando la manera en la que le dijeron que llegó el abuelo de la cárcel: “alcohólico y violento”, aunque siempre haya rescatado que “nunca le puso la mano encima”, con la misma franqueza con la que dice que nunca le dio nada de cariño. Como si a pesar de esa carencia de amor originaria, ella, sin rencor ni afecto, quisiera ser justa y dar al César lo que es del César, pues se contuvo de quererla tanto como se contuvo de pegarla.

  • ¿Pero entonces el abuelo volvió de la cárcel y tú ya habías nacido?

Pregunto yo.

  • No, a mí me tuvieron al volver él, solo Lorenzo nació antes, al finalizar la guerra. Quizá también Manuel. No sé, pero mi hermana y yo, nacimos ya después de salir el de prisión.

A lo largo de los años, especulo en la necesidad de contar las historias del mismo modo y casi con las mismas palabras, como una cantinela de la guerra. Quizás ella también trate de buscar algo nuevo en lo repetido o quizás, la propia repetición custodie intacto su pasado y a la vez, el legado de su madre.

Ahora mi madre habla en la cocina, en el salón, en el comedor…y por la brisa que compartimos, se transmiten las palabras que construyen su relato. Me pregunto si necesitará simplemente soltarlo al viento, airear las historias, ventilar lo vivido para que salgan un rato afuera y después, vuelta a empezar.

O pudiera ser, tal vez, que ambas tratemos de buscar algo nuevo en lo repetido.

La repetición se puede dar en la cómoda cocina de un hogar familiar.

  ***

fragmento de un proyecto en construcción de escritura sobre familia y memoria histórica

SARA GARCÍA RODRÍGUEZ 

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